{"id":5992,"date":"2015-11-09T17:28:06","date_gmt":"2015-11-09T17:28:06","guid":{"rendered":"http:\/\/florealpeleato.com\/?p=5992"},"modified":"2015-11-09T17:28:06","modified_gmt":"2015-11-09T17:28:06","slug":"pinturas-de-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/pinturas-de-paz\/","title":{"rendered":"Pinturas de paz"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">A la sombra de los oquedales de Barbizon pintaron, a mediados del siglo XIX, Millet, Rousseau, Daubigny, D\u00edaz de la Pe\u00f1a, alguna vez Corot, y dieron fama a la luz suave de este recoleto pueblo de <em>\u00cele de France<\/em>. Compartieron su quehacer otros paisajistas considerados <em>petits ma\u00eetres<\/em>, quiz\u00e1 de menor fuste o menos favorecidos por la fortuna, entre ellos Karl Bodmer (1809-1893), un hombre discreto, casi un recluso, que durante treinta a\u00f1os pint\u00f3 escenas campestres y aves en los aleda\u00f1os de Barbizon. Pero, \u00bfqui\u00e9n sab\u00eda que ese hombre hab\u00eda legado a la historia el mejor testimonio pict\u00f3rico sobre los indios de Norteam\u00e9rica? \u00bfY qui\u00e9n sabr\u00eda hoy que ese hombre hab\u00eda sido elegido con tan s\u00f3lo veintitr\u00e9s a\u00f1os por el pr\u00edncipe prusiano Maximilian de Wied para efectuar una expedici\u00f3n cient\u00edfica \u2013\u00abliteraria<em>\u00bb <\/em>dec\u00edan entonces\u2013 memorable a orillas del r\u00edo Misuri? \u00bfQui\u00e9n lo sabr\u00eda si no fuera porque el antrop\u00f3logo Josef R\u00f6der descubri\u00f3 en 1948 en el castillo de Neuwied, perteneciente a la familia De Wied, los 81 lienzos que hoy aseguran su posteridad?<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Copia-de-Mato-Tope.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-5995 alignleft\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Copia-de-Mato-Tope-216x300.jpg\" alt=\"From the Old Book Art website Gallery\" width=\"216\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Copia-de-Mato-Tope-216x300.jpg 216w, https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Copia-de-Mato-Tope.jpg 323w\" sizes=\"(max-width: 216px) 100vw, 216px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todo hab\u00eda empezado en Riesbach-Z\u00farich (Suiza). All\u00ed hab\u00eda nacido Karl Bodmer, hijo de tejedores y vendedores de algod\u00f3n, cuya temprana vocaci\u00f3n art\u00edstica hab\u00eda sido alentada por su t\u00edo Johan Jakos Meier. A su lado, Karl hab\u00eda aprendido las t\u00e9cnicas del aguafuerte y la litograf\u00eda hasta que sus vistas del Rin, ejecutadas cuando apenas alcanzaba los veinte a\u00f1os, llamaron la atenci\u00f3n del pr\u00edncipe Maximilian de Wied (1782-1867).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Siglo de las Luces hab\u00eda sido cuna de enciclopedistas y fragua de idealistas revolucionarios, y pronto ser\u00eda el crisol de los nacionalismos europeos. Maximilian de Wied pertenec\u00eda a una estirpe de nobles ilustrados para los cuales los despojos de la realeza remendados merced a la gesta napole\u00f3nica, la nave encallada de la Revoluci\u00f3n francesa y la alborada de las independencias americanas no hab\u00edan mermado los deseos de ampliar las fronteras del conocimiento. Enaltecido por el periplo americano de Alexander de Humbolt, decidi\u00f3 zarpar hacia Brasil (1815-1817), donde pudo entregarse a su doble pasi\u00f3n de naturalista y coleccionista. A lo largo del viaje, De Wied pint\u00f3 unos lienzos que no le acabaron de satisfacer, de modo que cuando prepar\u00f3 su siguiente viaje a los ant\u00edpodas, prefiri\u00f3 contar con la mirada de un artista. Le propuso al joven Bodmer costearle el viaje adem\u00e1s de ofrecerle unos modestos estipendios a cambio de que todas las obras realizadas pasaran a pertenecer a la familia De Wied. Karl Bodmer acept\u00f3. El pr\u00edncipe hab\u00eda atinado: ese joven pintor suizo iba a captar con temple la expresi\u00f3n genuina del pueblo indio, sin pintorequismo ni juicio moral, lejos de cualquier patetismo, y, sin embargo, sus aguadas y acuarelas adquieren hoy el sentido de una admonici\u00f3n acerca de lo ef\u00edmero, m\u00e1s sobrecogedora que, por ejemplo, las <em>vanidades<\/em> barrocas debidas al raciocinio y al ingenio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A bordo del barco de vapor <em>Yellowstone <\/em>emprendieron el viaje hacia las fuentes del r\u00edo Misuri, esto es, leguas de parajes apenas transitados por tramperos y mercaderes donde viv\u00edan las tribus indias menos conocidas y, por ende, idealizadas. Maximilian de Wied sinti\u00f3 congoja y cierta decepci\u00f3n frente a los indios cuyos campamentos bordeaban las riberas del bajo Misuri. Los numerosos contactos con los blancos, patentes en el mestizaje, anunciaban su r\u00e1pida extinci\u00f3n o, al menos, la desaparici\u00f3n de su identidad. Pero poco a poco, frente a los rostros atezados por los meses de viaje, al fin se irguieron los rostros de color almagre de los indios de la cuenca alta del Misuri. Sin embargo, fueron asaltados por seiscientos crees y assiniboins, por lo que debieron renunciar, muy a pesar suyo, a viajar a las Monta\u00f1as Rocosas y decidieron permanecer en la pradera. \u00bfQu\u00e9 pudo sentir Bodmer, nacido entre macizos alpinos, frente a la cordillera inexpugnable de dimensiones tan colosales que ning\u00fan hombre blanco sab\u00eda a\u00fan donde acababa\u00a0?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Bodmer y el pr\u00edncipe <img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5996 alignright\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Horse-racing-of-the-Sioux.jpg\" alt=\"Horse racing of the Sioux\" width=\"269\" height=\"187\" \/>invernaron pues en los asentamientos de los mandans, cuyo idioma y religi\u00f3n hab\u00edan fascinado un a\u00f1o antes a George Catlin. Al principio, los hidatsas y los mandans dudaban en visitar al pintor, incluso algunos se negaban, hasta que se les dijo que al aceptar ser retratados, las balas de los blancos no los podr\u00edan alcanzar. As\u00ed fueron desfilando por Fort Union durante el invierno del a\u00f1o 1833 un indio tras otro a pesar del crudo fr\u00edo que obligaba a Bodmer a calentar el agua para poder pintar. Quiz\u00e1 porque Maximilian de Wied le inst\u00f3 continuamente a que realzara la autenticidad, los retratos de Bodmer est\u00e1n exentos del romanticismo y del colorismo que caracterizan las obras de la \u00e9poca, si bien sus personajes mantienen una mirada oblicua y lejana y su porte desprende nobleza. Cierto comedimiento al que el rigor cient\u00edfico, que no sequedad, agrega a la expresi\u00f3n de los rostros y bustos algo de entereza, reforzada por el fondo del lienzo a menudo blanco. Por otra parte, la precisi\u00f3n del trazo y la nitidez de la composici\u00f3n parecen indicar un temperamento de grabador. Del mismo modo, sus paisajes renuncian al pleno sol\u00a0y a lo espectacular, como si frente a esas esculturas naturales mantuviera la calma del caminante que descansa en un poyo. Unos tonos pardos y verdinegros, unos cielos encapotados, unos atardeceres plateados, un bru\u00f1ido semejante al vaho que dista mucho de la imagen rojiza y pajiza, de los cielos cegadores, de los contrastes y las aristas con que nos han deleitado otros muchos pintores del oeste; todo ello encontramos en la obra de Bodmer, pero tambi\u00e9n una luz tenue, a veces velada. En una obra pict\u00f3rica la luz nos habla de los or\u00edgenes del artista. Aunque los olvide o reniegue de su pasado o huya muy lejos,\u00a0su mirada est\u00e1 determinada por la luz de la infancia, como un latido que marca el comp\u00e1s de su sensibilidad. Tan lejos como viajara Bodmer, dentro de \u00e9l una Suiza remota relumbraba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-5997 alignleft\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/mandan-indians-1843-242x300.jpg\" alt=\"mandan-indians-1843.\" width=\"242\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/mandan-indians-1843-242x300.jpg 242w, https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/mandan-indians-1843.jpg 404w\" sizes=\"(max-width: 242px) 100vw, 242px\" \/>Cuando volvieron a Europa Maximilian de Wied empez\u00f3 la labor de publicaci\u00f3n del<em> Viaje en el interior de Am\u00e9rica del Norte (Reise in das innere Nord-America in den Jahern 1832-1834<\/em>). Fue publicado en Alemania en 1839, traducido al franc\u00e9s entre 1840 y 1843 y finalmente al ingl\u00e9s en 1843. Bodmer efectu\u00f3 el control de todas las reproducciones de tan magna y exquisita obra pero la depresi\u00f3n econ\u00f3mica en 1846 y las repercusiones de la Revoluci\u00f3n Francesa en 1848 debilitaron la empresa y, por a\u00f1adidura, George Catlin promocion\u00f3 sus lienzos en Europa durante el mismo lapso, rest\u00e1ndole parcelas de \u00e9xito. Diez a\u00f1os hab\u00edan pasado ya desde el regreso y Karl Bodmer sinti\u00f3 la necesidad de romper con este viaje que le imped\u00eda crecer como artista. Adem\u00e1s, Ana-Mar\u00eda Magdalena Pfeiffer entraba en su vida para convivir a su vera hasta la hora de la muerte junto a los tres hijos que el matrimonio tendr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Algunas vidas se reducen a una experiencia \u00fanica, o m\u00e1s bien cobran sentido a la luz de dicha experiencia, especialmente ciertas vidas sedentarias entregadas al estudio atravesadas por un viaje lejano, casi siempre hacia un mundo pr\u00edstino, del que no se regresa sino abismado. Ese fue el sino de al menos dos descubridores que viajaron a orillas\u00a0 del r\u00edo Misuri a principios del siglo XIX\u00a0: Audubon y Meriwether Lewis fueron incapaces de volver a su vida anterior. Quiz\u00e1 no fue el caso de Bodmer. No sabemos si\u00a0 sinti\u00f3 nostalgia por Am\u00e9rica, si dese\u00f3 volver, si escogi\u00f3 la apacible y casi lenitiva Barbizon para olvidar la pradera. Quiz\u00e1 su ojo requer\u00eda un esfuerzo de concentraci\u00f3n cuando contemplaba la levedad de una brizna movida por el viento o el aleteo de un arrendajo sobre un estanque porque la vibraci\u00f3n del aire le tra\u00eda\u00a0el eco de una palabra mandan y el espejeo del agua la reminiscencia de las m\u00e1rgenes del Misuri.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-5999 alignright\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Karl-Bodmer-coracles-300x208.jpg\" alt=\"Karl Bodmer coracles\" width=\"300\" height=\"208\" srcset=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Karl-Bodmer-coracles-300x208.jpg 300w, https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Karl-Bodmer-coracles-768x532.jpg 768w, https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Karl-Bodmer-coracles.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Bien es cierto, sus aguadas y acuarelas transmiten m\u00e1s cordura que locura\u00a0sin poder aseverar si el viaje dej\u00f3 un tajo profundo en su memoria. Tampoco sabemos si le estremeci\u00f3 ser testigo de un mundo a punto de desaparecer. \u00bfSupo, por ejemplo, que en 1837 la viruela diezm\u00f3 casi toda la poblaci\u00f3n Mandan\u00a0? Ni tan siquiera sabemos si valoraba esa parte de su obra, aunque nos induce a pensar que s\u00ed, ya que aun habiendo renunciado al derecho sobre esos lienzos en 1847, no fue hasta 1856 cuando los deposit\u00f3 en la embajada de Prusia en Par\u00eds para no verlos nunca m\u00e1s. Fue en 1959 cuando un galerista de Nueva York compr\u00f3 toda la colecci\u00f3n del pr\u00edncipe De Wied, incluida la obra de Bodmer. Finalmente, en 1986 estas obras fueron adquiridas por el Joslyn Art Museum de Omaha. Sin embargo, el Indianemuseum der Stadt de Z\u00farich alberga algunas de sus obras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-6000 alignright\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Copia-de-Interior_of_the_Hut_of_a_Mandan_Chief-300x206.jpg\" alt=\"Copia de Interior_of_the_Hut_of_a_Mandan_Chief\" width=\"300\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Copia-de-Interior_of_the_Hut_of_a_Mandan_Chief-300x206.jpg 300w, https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Copia-de-Interior_of_the_Hut_of_a_Mandan_Chief.jpg 448w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>No deja de sorprender que la fama de tan longevo pintor paisajista hoy se deba, ante todo, a unos retratos ejecutados con veinticinco a\u00f1os. Si fue consciente de haber alcanzado en Am\u00e9rica su madurez art\u00edstica, su vida habr\u00e1 sido un padecimiento. Si, por el contrario, Bodmer no vislumbr\u00f3 que esos retratos marcaban el culmen de su obra \u2013y eso hemos de desearlo\u2013, su vida habr\u00e1 sido un festejo amable coronado por una condecoraci\u00f3n entre las m\u00e1s preciadas: la legi\u00f3n de honor concedida en 1876 por el gobierno franc\u00e9s, hasta que lo sepult\u00f3 el olvido y luego, ciego, sordo, aquejado de artritis y casi menesteroso, muri\u00f3 en Par\u00eds en 1893.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El museo Thyssen de Madrid acoge la exposici\u00f3n titulada &#8220;La ilusi\u00f3n del lejano Oeste&#8221; donde se pueden ver algunos lienzos pintados por Karl Bodmer que, junto a Georges Catlin, aport\u00f3 uno de los primeros y m\u00e1s valiosos testimonios sobre los Indios de las Grandes Llanuras.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6003,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[71,72,73,74,75,76,77],"class_list":["post-5992","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otros-aspectos","tag-la-ilusion-del-lejano-oeste","tag-exposicion","tag-indios-de-la-pradera","tag-karl-bodmer","tag-madrid","tag-mandans","tag-museo-thyssen"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5992","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5992"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5992\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6003"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5992"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5992"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5992"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}