{"id":5856,"date":"2015-09-24T16:54:07","date_gmt":"2015-09-24T16:54:07","guid":{"rendered":"http:\/\/florealpeleato.com\/?p=5856"},"modified":"2015-09-24T16:54:07","modified_gmt":"2015-09-24T16:54:07","slug":"la-trama-escrita-la-mirada-del-guionista-intro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/la-trama-escrita-la-mirada-del-guionista-intro\/","title":{"rendered":"La trama escrita, La mirada del guionista (introducci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA TRAMA ESCRITA, LA MIRADA DEL GUIONISTA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Museo de Arte Moderno de Bogot\u00e1, Pontificia Universidad Javeriana, 2000<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEst\u00e1 muy bien ser libre, durante un tiempo al menos, del cors\u00e9 asfixiante del argumento r\u00edgido. \u00bfQui\u00e9n necesita un argumento? Pero, \u00bfqui\u00e9n puede vivir sin un buen argumento?\u201d preguntaba Orson Welles en 1970. Esta pregunta encierra las ansias y contradicciones de los directores de cine, e incluso de los guionistas. Muchos directores de cine so\u00f1aron con prescindir del gui\u00f3n, pero muy pocos entre aquellos que lo intentaron lograron filmar pel\u00edculas narrativas estimulantes. Tambi\u00e9n es cierto que muchos guiones de la edad cl\u00e1sica (a\u00f1os 40-50) fueron retocados en el plat\u00f3, bien porque fueran exigencias del productor, bien porque el director mejorara lo escrito, improvisando o modificando tantas veces como hiciera falta hasta conseguir el ritmo, la construcci\u00f3n de la secuencia y el tono del di\u00e1logo deseado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se considera un mal necesario &#8211; para convencer a productores y actores -, una c\u00e1rcel dorada (el gui\u00f3n \u201cde hierro\u201d), una muleta &#8211; para directores que son unos meros ilustradores del gui\u00f3n &#8211; o una prueba fehaciente de saber-hacer &#8211; para los adalides de la competencia profesional -, el gui\u00f3n permanece m\u00e1s all\u00e1 de las modas y los experimentos. \u00bfPor qu\u00e9? Quiz\u00e1 porque la mayor\u00eda de los guionistas, directores y espectadores necesitan que una historia se dirija tanto a la raz\u00f3n como al coraz\u00f3n. Quiz\u00e1 tambi\u00e9n porque pervive en el fondo de cada uno de nosotros la necesidad de hallar en las historias la pregunta de la esfinge, la respuesta cifrada del or\u00e1culo, y, sobre todo, el placer de la ficci\u00f3n que torna opaca la realidad y n\u00edtido lo inventado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Heraldo, buhonero, cronista, buf\u00f3n, cantor, artesano y a veces casi funcionario, hazmerre\u00edr tambi\u00e9n, palad\u00edn, pero nunca palaciego. Esas son las se\u00f1as de identidad del guionista desde hace casi un siglo. Los 24 t\u00edtulos que constituyen el ciclo presentado en el Museo de Arte Moderno son testimonios que dan fe de la grandeza, a veces encubierta por la puesta en escena, del gui\u00f3n. Unas pel\u00edculas son famosas, otras menos, algunas apegadas a las reglas de la dramaturgia cl\u00e1sica, algunas otras son experiencias sin par ni descendencia. La selecci\u00f3n de los t\u00edtulos de la muestra pronto se convirti\u00f3 en un rompecabezas. \u00bfdeb\u00eda ser una antolog\u00eda de los mejores guiones o al menos de los m\u00e1s valorados? No. Deb\u00eda ser una antolog\u00eda por g\u00e9neros? Tampoco. \u00bfUn efectista programa sorpresa? Ni eso. M\u00e1s bien recordamos una y otra vez la vocaci\u00f3n pedag\u00f3gica de la propuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los criterios elegidos fueron los siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Criterios de contenido<\/em><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Que la pel\u00edculas reflejaran formas distintas de acercamiento al proceso de escritura. Desde el gui\u00f3n dividido en tres actos hasta el gui\u00f3n que halla su forma definitiva en la sala de montaje, pasando por el gui\u00f3n que persigue una finalidad m\u00e1s po\u00e9tica que narrativa. Es posible que unos piensen que <em>El espejo <\/em>es una pel\u00edcula que carece de gui\u00f3n y resulta incomprensible. Y, ciertamente, su gui\u00f3n no respeta un modelo hegem\u00f3nico.<\/li>\n<li>Que permitieran (re)descubrir cinematograf\u00edas de variada procedencia: 11 pa\u00edses.<\/li>\n<li>Que hubiera un equilibrio entre t\u00edtulos conocidos, necesarios para sentar unas bases, y t\u00edtulos algo sorprendentes dentro del marco de semejante muestra. <em>Barry Lyndon, <\/em>por ejemplo, de la que tanto se ha encumbrado el tratamiento visual y tan poco se ha hablado del gui\u00f3n, incluso considerado fallido y fr\u00edo. De ah\u00ed la ausencia de t\u00edtulos tan aclamados como <em>Citizen Kane<\/em>, <em>La regla del juego<\/em>, <em>El padrino<\/em>, <em>Viaggio in Italia<\/em>, o <em>Viridiana<\/em>, proyectados muy a menudo. De ah\u00ed tambi\u00e9n la exclusi\u00f3n de <em>El apartamento <\/em>o <em>Chinatown<\/em>, entre muchos ejemplos posibles, ya copiosamente analizados en libros y seminarios. Por no hablar de <em>V\u00e9rtigo <\/em>o <em>Centauros del desierto <\/em>que han generado innumerables tesis.<\/li>\n<li>Que hubieran sido rodadas entre los a\u00f1os cuarenta y noventa.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cine mudo, que tantas obras maestras ha dado, brilla por su ausencia. En efecto, muchos guiones de la edad muda siguen una trama \u00fanica, sencilla, dividida en escasas escenas y los personajes son a menudo figuras arquet\u00edpicas. El cine mudo suele deparar emociones m\u00e1s est\u00e9ticas que dram\u00e1ticas. Aun as\u00ed, es indudable que ciertos autores, Lang y Lubitsch por ejemplo, fueron conscientes desde los a\u00f1os veinte de las posibilidades del gui\u00f3n.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Ciertas pel\u00edculas sonoras siguen participando de una est\u00e9tica del cine mudo hast bien entrado el decenio. As\u00ed ocurre con <em>Morocco<\/em>, <em>Mar\u00eda, leyenda h\u00fangara<\/em>, <em>Mujer, s\u00e9 como una rosa<\/em>, o <em>Alexander Nevski. <\/em>Pero con la llegada masiva del cine sonoro el cine de la primera mitad de los a\u00f1os treinta ha sido deudor en exceso del teatro. Se nos objetar\u00e1, y con raz\u00f3n, que <em>Liebelei<\/em>, <em>M, La golfa<\/em>, <em>Un ladr\u00f3n en la alcoba<\/em>, o <em>Scarface <\/em>demuestran ya en 1931\/32 un dominio del sonido, am\u00e9n de ser notables pel\u00edculas. No obstante, numerosos guiones escritos durante el decenio adolecen de una construcci\u00f3n que sufre arritmia y no deja de ser una sucesi\u00f3n de escenas yuxtapuestas m\u00e1s que concatenadas.<\/li>\n<li>Las pel\u00edculas de los a\u00f1os cuarenta:<\/li>\n<\/ul>\n<figure id=\"attachment_5730\" aria-describedby=\"caption-attachment-5730\" style=\"width: 299px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Banshun.TRAMA-ESCRITA.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5730 size-full\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Banshun.TRAMA-ESCRITA.jpg\" alt=\"Banshun.TRAMA ESCRITA\" width=\"299\" height=\"168\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-5730\" class=\"wp-caption-text\">Banshun<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00eda haber configurado un ciclo s\u00f3lo con pel\u00edculas realizadas durante este decenio. <em>Ninotchka <\/em>y <em>Luna nueva <\/em>son ejemplos de un cine de representaci\u00f3n \u00e1gil, brillante, que pretende divertir. Aunque todav\u00eda predomina la dramaturgia cl\u00e1sica <em>Alemania, a\u00f1o cero <\/em>apunta hacia la meditaci\u00f3n moral, el ensayo, un cine en primera persona que levantar\u00e1 el vuelo quince a\u00f1os despu\u00e9s. En Jap\u00f3n, con <em>Fin de primavera <\/em>Ozu abr\u00eda una serie de pel\u00edculas aparentemente \u00e1tonas (13, casi todas escritas con el mismo guionista, Kogo Noda) alejadas de lo espectacular para llegar a lo \u00edntimo.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Las pel\u00edculas de los a\u00f1os cincuenta:<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son los a\u00f1os del clasicismo quintaesenciado, presidido por el rigor y la elegancia. As\u00ed lo muestran <em>Madame de\u2026<\/em>, <em>La vida de Oharu<\/em>, <em>T\u00fa y yo. <\/em>Pero ya se perfila detr\u00e1s del neorrealismo una interrogaci\u00f3n existencial. <em>Umberto D<\/em>, vaciada de la carga dram\u00e1tica esperada anuncia el cine de la deambulaci\u00f3n y la est\u00e9tica del fragmento. <em>Un condenado a muerte se ha escapado <\/em>es m\u00e1s radical. Vislumbramos en ella una vocaci\u00f3n por descubrir lo sagrado detr\u00e1s de las apariencias. <em>Los siete samura\u00efs <\/em>establece un nexo de uni\u00f3n entre Oriente y Occidente, entre los imperativos del cine de g\u00e9nero y los planteamientos \u00e9ticos.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Las pel\u00edculas de los a\u00f1os sesenta:<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fueron a\u00f1os de ruptura social, de vanguardia, de compromiso pol\u00edtico. Muchos quisieron que el cine fuera poes\u00eda y no prosa, haciendo suyo el lema de Pasolini: \u201cHacer cine es escribir sobre un papel que arde\u201d. <em>La Notte<\/em>, <em>El desprecio<\/em>, <em>Memorias del subdesarrollo <\/em>son expresiones de desaz\u00f3n a la vez que vindicaciones est\u00e9ticas, tanto en lo que se refiere al gui\u00f3n como a la puesta en escena. En cambio en <em>Lawrence de Arabia <\/em>encontramos la culminaci\u00f3n\u00a0 de un cine cl\u00e1sico, pero no convencional como se ha dicho err\u00f3neamente, en el sentido m\u00e1s pleno de la palabra. <em>Bonnie and Clyde <\/em>cristaliza el sue\u00f1o de un encuentro fugaz entre la libertad del cine europeo y la vitalidad del cine americano.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5731\" aria-describedby=\"caption-attachment-5731\" style=\"width: 254px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Bonnie-and-ClydeTRAMA-ESCRITA.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-5731 size-full\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Bonnie-and-ClydeTRAMA-ESCRITA.jpg\" alt=\"Bonnie and ClydeTRAMA ESCRITA\" width=\"254\" height=\"198\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-5731\" class=\"wp-caption-text\">Bonnie and Clyde<\/figcaption><\/figure>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Las pel\u00edculas de los a\u00f1os setenta:<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son a\u00f1os de desconcierto, desencanto y desgarro. A menudo han sido denostados por los historiadores y cr\u00edticos cuando realmente son a\u00f1os de lirismo templado por la madurez, de aventuras solitarias, de experimentos m\u00e1s sinceros y atrevidos que la mayor\u00eda de aquellos que dieron fama a los a\u00f1os sesenta. Es el cine de los a\u00f1os setenta \u00edntimo, en primera persona, casi secreto. Por este motivo he elegido pel\u00edculas escritas por sus directores. <em>El espejo <\/em>es un poema autobiogr\u00e1fico sin afeites, <em>Opening Night <\/em>un encuentro entre el teatro y la confesi\u00f3n, <em>Kaspar Hauser <\/em>una vuelta al cine m\u00e1s primigenio, <em>Barry Lyndon <\/em>une b\u00fasqueda del tiempo quebrado, <em>El amigo americano <\/em>una enso\u00f1aci\u00f3n acerca del cine americano cl\u00e1sico.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Las pel\u00edculas de los a\u00f1os ochenta:\n<p><figure id=\"attachment_5741\" aria-describedby=\"caption-attachment-5741\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/El-Sur-DESAMOR.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-5741 size-medium\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/El-Sur-DESAMOR-300x168.jpg\" alt=\"El Sur DESAMOR\" width=\"300\" height=\"168\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-5741\" class=\"wp-caption-text\">El Sur<\/figcaption><\/figure><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00edctor Erice escribi\u00f3: \u201cEn la d\u00e9cada de los ochenta, el cine fue sumergido en el interior de lo audiovisual. No por casualidad, a partir de ese momento el modelo m\u00e1s divulgado de representaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica dio lugar a una escenograf\u00eda ni cl\u00e1sica ni moderna, m\u00e1s bien barroca, donde los g\u00e9neros se entremezclaban presididos por la iron\u00eda y la distanciaci\u00f3n, y que se prolonga hasta la actualidad: el manierismo. Se dir\u00eda que al cine le queda ya, como tela de fondo o de eco, su propia historia.\u201d Por todas las razones que suscribimos plenamente hemos elegido una pel\u00edcula de los ochenta, <em>El Sur<\/em>, de V\u00edctor Erice, <em>Toro salvaje, <\/em>aunque realizada en 1980 pertenece totalmente a los a\u00f1os setenta.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Las pel\u00edculas de los a\u00f1os noventa:<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que sucede con el fen\u00f3meno de la <em>Wolrd Music <\/em>el cine de las postrimer\u00edas de siglos se podr\u00eda denominar <em>World Movies. <\/em>Por una parte, caen las barreras de los g\u00e9neros y, por otra, las fronteras geogr\u00e1ficas son cada vez m\u00e1s permeables. China e Ir\u00e1n, por ejemplo, son focos notables de creaci\u00f3n desde los cuales nos llegan otras formas de narrar. Pero tambi\u00e9n asistimos a un eterno retorno de las formas cl\u00e1sicas. Se ha observado que un nuevo sentimiento de culpa ha potenciado un g\u00e9nero desaparecido en los a\u00f1os setenta y poco presente a lo largo de los a\u00f1os ochenta: el melodrama. Pero hay un g\u00e9nero entre todos que exige grandeza, nitidez, y que no tolera los adornos espurios: el es western. <em>Sin perd\u00f3n <\/em>es un western depurado donde se hallan las caracter\u00edsticas anteriores, despojado de cualquier atisbo de amaneramiento. Cierre del cielo: la pel\u00edcula tiene una estructura \u00f3sea cl\u00e1sica, pero su mirada, su respiraci\u00f3n, son propias de un tiempo en que ya no cabe experimentar, todo se ha dicho; s\u00f3lo hace falta contar, no con la ilusi\u00f3n de los pioneros sino con la lucidez de los supervivientes.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5722\" aria-describedby=\"caption-attachment-5722\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/UNforgiven-TRAMA-ESCRITA.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5722 size-medium\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/UNforgiven-TRAMA-ESCRITA-300x127.jpg\" alt=\"UNforgiven TRAMA ESCRITA\" width=\"300\" height=\"127\" srcset=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/UNforgiven-TRAMA-ESCRITA-300x127.jpg 300w, https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/UNforgiven-TRAMA-ESCRITA.jpg 345w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-5722\" class=\"wp-caption-text\">Unforgiven<\/figcaption><\/figure>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Exclusi\u00f3n del documenta. Dar\u00eda lugar a otra muestra.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Criterios formales<\/em><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Una pel\u00edcula por guionista (decisi\u00f3n delicada ya que ciertos guionistas, Tonino Guerra por ejemplo, merecer\u00edan un ciclo entero)<\/li>\n<li>Una pel\u00edcula por director.<\/li>\n<li>Un equilibrio entre guiones escritos por guionistas \u201cpuros\u201d y guiones\u00a0de guionista-director.<\/li>\n<li>Un equilibrio entre guiones originales y guiones adaptados.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda selecci\u00f3n es subjetiva y puede dar p\u00e1bulo a la cr\u00edtica. Unos echar\u00e1n en falta el reducido n\u00famero de cl\u00e1sicos y obras de g\u00e9nero, otros lamentar\u00e1n la exig\u00fcidad territorial. He tratado, ante todo, de que los 24 t\u00edtulos fueran personales y que presentaran una oscilaci\u00f3n entre aproximaciones cl\u00e1sica y moderna, teniendo en cuenta que son nociones que no se pueden limitar a una apreciaci\u00f3n estrictamente cronol\u00f3gica. Por ejemplo, Boris Barnett propon\u00eda en los a\u00f1os treinta un cine m\u00e1s cercano a lo moderno y <em>Sin perd\u00f3n <\/em>es una magn\u00edfica muestra &#8211; tanto el gui\u00f3n de David Webb People como la puesta en escena de Clint Eastwood &#8211; de cine contempor\u00e1neo apegado a los c\u00e1nones cl\u00e1sicos. Y el cine de Atom Egoyan, por ejemplo, bebe de ambas fuentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es preciso aclarar ahora brevemente las nociones de dramaturgia cl\u00e1sica y moderna, aun sabiendo que no se trata de definiciones ortodoxas sino de aproximaciones puntuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La esencia de la dramaturgia cl\u00e1sica descansa en lo que llamaremos el \u201cprincipio de Lubitsch\u201d. Dec\u00eda Lubitsch que hay que dar al espectador al mismo tiempo lo que espera y lo que no espera. Ese \u201cal mismo tiempo\u201d es fuente de mil y una variaciones, a menudo dentro de unos g\u00e9neros muy codificados. Quienes se adhieren al \u201cprincipio de Lubitsch\u201d defienden un credo: el cine es un espect\u00e1culo y alguna vez un arte. Su lema es: divierte y ense\u00f1a si puedes. Sus conceptos clave: claridad, coherencia y concisi\u00f3n. Hablamos pues de los guionistas Ben Hecht, Charles Brackett junto con Billy Wilder, Jules Furthman, Age y Scarpelli, Julio Alejandro, Samson Raphaelson, Rafael Azcona, William Goldman, Jacques Pr\u00e9vert, Preston Sturges, Charles Spaak, A\u00efda Bortnik, Cesare Zavattini, G\u00e9rard Brach, David Mamet, entre muchos. No por ello renuncian a ambiciones art\u00edsticas pero, bien es cierto, las reivindican con mayor rotundidad: Tonino Guerra con Antonioni, Fellini, Angelopoulos y Tarkovski; Yoshikata Yoda con Mizoguchi; Jean-Claude Carri\u00e8re con Bu\u00f1uel, Schl\u00f6ndorff, Forman y Godard; Kogo Noda con Ozu; Suso Cecchi d\u2019Amico con Visconti; Jean Gruault con Truffaut, Rivette y Rossellini; Kristoff Piesewicz con Kieslowski; Robert Bolt con David Lean, Paza Alicia Garciadiego con Ripstein; Paul Schrader con Scorsese o los distintos guionistas que trabajaron con Resnais y Kubrick &#8211; casi siempre dramaturgos y novelistas m\u00e1s que guionistas \u201cpuros\u201d en ambos casos -. No son inferiores los primeros sino m\u00e1s bien se amoldan con agrado a estructuras y ritmos casi perennes cuando los segundos tratan de hollar una tierra todav\u00eda por descubrir. Todo hay que decirlo, a los primeros se les puede robar impunemente &#8211; al igual que los hicieron con sus maestros podemos suponer -,a\u00a0 los segundos s\u00f3lo se les puede imitar. Y rara vez una copia iguala o supera el modelo que lo ha inspirado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La esencia de la dramaturgia moderna estriba en la b\u00fasqueda y afirmaci\u00f3n- tanto por parte del guionista como del director &#8211; de <em>un <\/em>estilo personal cuando la dramaturgia cl\u00e1sica busca m\u00e1s <em>el <\/em>estilo. Esto lleva a introducir elementos m\u00e1s autobiogr\u00e1ficos (el gui\u00f3n diario \u00edntimo, el gui\u00f3n ensayo), a alejarse de estructuras conocidas, en alg\u00fan caso consideradas caducas, a mezclar los tonos y los tiempos. Y quienes eligen esta filiaci\u00f3n defienden que el cine es ante todo un arte cuya finalidad no es la diversi\u00f3n del p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el guionista se encuentre m\u00e1s a gusto dentro de una familia u otra no significa que no pueda cambiar en funci\u00f3n del gui\u00f3n, de sus tentaciones, as\u00ed como del momento que est\u00e1 viviendo. Un guionista ha de aprender qui\u00e9n es, qu\u00e9 puede contar y c\u00f3mo lo puede contar. La b\u00fasqueda personal es y no puede ser sino solitaria. Pero el aprendizaje se fortalece mediante el contacto con los dem\u00e1s. Y a lo largo del aprendizaje uno va descubriendo dos de las mayores dificultades del proceso de escritura: dramatizar y narrar. El guionista debe ejercitar sus habilidades una y otra vez como un m\u00fasculo, antes de buscar afanosamente <em>un <\/em>estilo personal. Unos logran con veinticinco a\u00f1os lo que otros con sesenta no se atreven a so\u00f1ar. Cierto es. Pero la pr\u00e1ctica afianza el conocimiento y agudiza la sensibilidad. Qu\u00e9 duda cabe que \u201centre pensamiento y expresi\u00f3n hay toda una vida\u201d como lo cantaba Lou Reed. No importa en absoluto nuestra intenci\u00f3n, s\u00f3lo importa la expresi\u00f3n. Fuera pues las justificaciones que ocultan la incapacidad del guionista por asumir su responsabilidad, es decir, las cr\u00edticas que afectan su amor propio. En eso consiste el aprendizaje, en lograr que la cr\u00edtica duela, pero que no hiera y no deje cicatriz alguna, y seguir su camino. Y tambi\u00e9n consiste en dominar su medio de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un gui\u00f3n vindica una vocaci\u00f3n po\u00e9tica, casi siempre resulta pretencioso y tedioso. El guionista ha de aceptar que el gui\u00f3n no deja de ser la promesa de una pel\u00edcula y que si el cine en su mayor expresi\u00f3n logra ser prosa po\u00e9tica, tal milagro se produce ante la c\u00e1mara y en la mesa de montaje, pero no a lo largo de la fase de escritura. Por este motivo, los di\u00e1logos, mon\u00f3logos y voces en off <em>a priori <\/em>sugerentes cuando los leemos, suelen ser artificiosos en pantalla, al igual que, como lo indicaba Hawks, un gui\u00f3n que provoca la risa apenas arrancar\u00e1 una sonrisa al espectador. El cine no es desde luego literatura, ni tampoco es, aunque se suele decir con frecuencia, un arte esencialmente visual: el cine es un arte dram\u00e1tico que echa sus ra\u00edces en la narraci\u00f3n. De ah\u00ed que sea vital para un guionista ser dramaturgo y narrador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, cada generaci\u00f3n de guionistas y directores quiere borra la sombra tutelar de sus antepasados, tanto m\u00e1s cuanto que son cercanos, como si afirmarse supusiera s\u00f3lo retar a sus padres. Quiz\u00e1 sea una etapa del proceso creativo y de maduraci\u00f3n personal, pero cada generaci\u00f3n es condenada &#8211; cual S\u00edsifo con su roca &#8211; a reinventar y no a inventar. Hermosa condena que no erradica el empe\u00f1o creativo. Todo lo contrario. De vez en cuando surge un artista cuyas preocupaciones morales y est\u00e9ticas lo alejan de las sendas m\u00e1s transitadas. A buen seguro Dreyer, Bresson, Tarkovski &#8211; para limitarnos a casos famosos &#8211; eran buscadores animados por una necesidad vital que los impulsaba hacia lo desconocido, pero cuesta aceptar la idea de que pretend\u00edan ser originales, a lo sumo quer\u00edan convertirse en lo que eran. Su obra se erige, no como un monumento, sino como una atalaya que ha de permanecer \u00fanica. Y sin embargo, muchos los adoran como iconos. En el mejor de los casos son ep\u00edgonos, en el peor de los casos, m\u00e1s frecuente \u00e9ste, son burdos imitadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun as\u00ed tres errores siguen generando estragos:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Querer ser moderno: delata ignorancia porque la mayor\u00eda de los creadores siguen empleando estructuras y formas dram\u00e1ticas muy remotas. La diferencia est\u00e1 en que unos lo hacen de forma consciente, otros de manera involuntaria. Y consabido es, para romper un molde hay que conocerlo.<\/li>\n<li>Querer ser independiente: expresa inseguridad pues innumerables obras maestras literarias, musicales, arquitect\u00f3nicas (casi todas) y cinematogr\u00e1ficas han sido obras de encargo. Es independiente aquel que logra ser fiel a s\u00ed mismo, sean cuales las circunstancias.<\/li>\n<li>Querer ser original: revela ingenuidad. Dijo Stanley Kubrick: \u201cCreo que uno de los grandes errores del arte del siglo XX es su obsesi\u00f3n por la originalidad a cualquier precio. Incluso los grandes innovadores como Beethoven no romp\u00edan completamente con el arte que les preced\u00eda. Innovar es ir hacia delante sin abandonar el pasado.\u201d<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta divertido comprobar que muchas de las pel\u00edculas de los a\u00f1os sesenta\u00a0consideradas novedosas e incluso escandalosas cuando se estrenaron, hoy forman parte del pante\u00f3n m\u00e1s cl\u00e1sico que uno pueda imaginar. Otras muchas, de la misma \u00e9poca, cuyo t\u00edtulo preferimos olvidar, son polvorientos ejemplos de mimetismo adolescente que llevaron a enga\u00f1o. Otras, un pu\u00f1ado no m\u00e1s, fueron vilipendiadas de forma casi un\u00e1nime y hoy elevadas al rango de obra maestra. Tal vez sea <em>Gertrud <\/em>el caso m\u00e1s emblem\u00e1tico. No obstante, es precios reconocer que la mayor\u00eda de las pel\u00edculas consideradas originales fueron dirigidas durante los a\u00f1os sesenta y setenta: <em>El a\u00f1o pasado en Mariendad <\/em>&#8211; casi toda la obra de Resnais -, <em>Persona, Al azar Baltasar, Saya Nova, la v\u00eda l\u00e1ctea, Invasi\u00f3n, Roma, Stroszek, Un a\u00f1o con trece lunas, Fraude, Eraserhead, Sin sol. <\/em>Y m\u00e1s recientemente <em>Historias del cine <\/em>as\u00ed como <em>Carretera perdida. <\/em>Tan s\u00f3lo s\u00e9 de una pel\u00edcula considerada obra de culto, sin parang\u00f3n, que haya sido un \u00e9xito comercial sin precedentes: <em>2001: una odisea del espacio. <\/em>Cada espectador ir\u00e1 descubriendo cu\u00e1les son, desde su punto de vista, las pel\u00edculas originales que configuran la muestra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, uno es original y\/o moderno a pesar suyo. Y lo es dentro de una tradici\u00f3n. Recu\u00e9rdese que el g\u00e9nero del cine negro ha dado magn\u00edficos ejemplos de osad\u00edas dram\u00e1ticas y est\u00e9ticas, todas ellas enmarcadas dentro de un g\u00e9nero. Son intentos abocados al fracaso los conatos de deslumbramiento formal que no se sustenten en una convicci\u00f3n aut\u00e9ntica. Son meras astas afeitadas que tan s\u00f3lo deleitan a los aficionados al efectismo. Mientras que la falsa originalidad es voluntaria y suela ser recompensada por el \u00e9xito, la aut\u00e9ntica originalidad es involuntaria y es a menudo abocada al fracaso comercial. Tambi\u00e9n conviene se\u00f1alar que la originalidad no est\u00e1 re\u00f1ida con la discreci\u00f3n, originalidad no es sin\u00f3nimo de provocaci\u00f3n. Y adem\u00e1s las pel\u00edculas m\u00e1s bellas no son siempre las m\u00e1s originales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este ciclo de proyecciones defiendo en lugar da la modernidad, la independencia y la originalidad, antes bien la belleza, la vitalidad y la l\u00f3gica.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>La belleza supone la b\u00fasqueda de una emoci\u00f3n est\u00e9tica, casi siempre relacionada<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">con el sentido de la verdad, la superaci\u00f3n de una mera observaci\u00f3n, la contemplaci\u00f3n de un universo creado. De ninguna manera lo decorativo, las im\u00e1genes de magazine y los melindres se han de confundir con acercamientos a la belleza. No hay belleza sin misterio. Por esa raz\u00f3n, donde el repertorio com\u00fan acaba agostando la expresi\u00f3n personal, yace la belleza. S\u00f3lo quedan entonces im\u00e1genes desle\u00eddas, clich\u00e9s a fin de cuentas empobrecidos por la repetici\u00f3n y la multiplicaci\u00f3n. \u201cPara alcanzar cualquier forma de belleza, tres condiciones son necesarias: esperanza, lucha y conquista.\u201d escribi\u00f3 Luis Bu\u00f1uel en <em>Mi \u00faltimo suspiro. <\/em>Quienes son adeptos de lo que se conoce como \u201cfe\u00edsmo\u201d no encontrar\u00e1n respuesta alguna en este ciclo.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Hay guiones y pel\u00edculas, ya que resulta dif\u00edcil separar una cosa de otra, que desprenden una sensaci\u00f3n de fuerza, de flujo de energ\u00eda &#8211; nada tiene que ver con sean pel\u00edculas de acci\u00f3n &#8211; en una palabra de vida, no encuentro mejor t\u00e9rmino. Casi siempre se da cuando los autores no se han limitado a emplear, aunque con br\u00edo, unos recursos, sino que se han implicado de manera personal. No confundamos esta actitud con la confesi\u00f3n autobiogr\u00e1fica, tan al gusto de hoy d\u00eda, que acaba siendo una confusi\u00f3n (ajuste de cuentas, complacencia, desprecio para con las estructuras, ego hipertrofiado). No. Supone aceptar un compromiso emocional que lleva a tratar lo que nos obsesiona. Sea motivo de j\u00fabilo o de congoja. Repercute directamente en el acercamiento a los personajes que no cumplen solamente una funci\u00f3n dram\u00e1tica sino que adem\u00e1s cobran matices y ganan en credibilidad.<\/li>\n<li>Ser l\u00f3gico es hilvanar su gui\u00f3n de acuerdo con un os principios que marcan una direcci\u00f3n, es asumir sus elecciones hasta las \u00faltimas consecuencias, todav\u00eda m\u00e1s cuando el gui\u00f3n plantea atrevimientos formales. En el fondo, el rigor del punto de vista del narrador requiere honestidad ya que consiste en emplear recursos, pero evitar trucos y trampas. Y de esa l\u00f3gica surge la emoci\u00f3n dram\u00e1tica. Truffaut escribi\u00f3: \u201cLa belleza de una pel\u00edcula radica en su l\u00f3gica.\u201d Podemos compartirla o no, pero no podemos cuestionarla, all\u00ed est\u00e1 su fuerza.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los guiones de las veinticuatro pel\u00edculas presentadas dan muestra de esta tres\u00a0cualidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los textos de presentaci\u00f3n pretenden ser introductorios (no son fichas pedag\u00f3gicas con un desglose del gui\u00f3n). En tal texto se hace hincapi\u00e9 en la estructura o el ritmo, en tal otro en los personajes o el di\u00e1logo, de modo que esos textos son tambi\u00e9n y quiz\u00e1 m\u00e1s, un mosaico de reflexiones acerca de lo que es un gui\u00f3n. Seamos l\u00facidos, veinticuatro pel\u00edculas son veinticuatro rel\u00e1mpagos. No esperemos pues fortalecer en tres meses la destreza que requiere a\u00f1os de pr\u00e1ctica. Eso s\u00ed, veinticuatro t\u00edtulos pueden modificar nuestra visi\u00f3n del cine, y la visi\u00f3n es importante porque determina nuestro punto de vista, dram\u00e1tico y \u00e9tico. Es un primer paso. Adem\u00e1s, es bueno recordar que hay cosas que se aprenden, peor algunas otras, esenciales \u00e9stas &#8211; ser uno mismo, nuestro pulso vital, nuestra percepci\u00f3n del tiempo &#8211; que no se ense\u00f1an.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 la mayor exigencia de quien se dedica a contar historias sea seguir siendo fiel a s\u00ed mismo, a despecho de las modas y consejos, m\u00e1s all\u00e1 del \u00e9xito y del fracaso comercial. La coherencia no impide la contradicci\u00f3n y menos a\u00fan el cambio. No es rigidez sino libertad que se ha de conquistar. Es ir surcando un camino que necesita la parad\u00f3jica confluencia del orgullo y de la humildad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 la mayor ambici\u00f3n del guionista sea esculpir en la nada, cual supremo hacedor, para crear vida. En este sentido todo guionista aspira a ser un demiurgo, pues la ficci\u00f3n convierte el azar en destino. Mister Clay en <em>Una historia inmortal <\/em>quer\u00eda convertir en realidad una historia inmortal contada en los puertos del mundo entero: la de un anciano rico que paga a un marinero una moneda de oro para que se acueste con su mujer joven. Pero mister Clay paga a una mujer que no es joven y a un marinero que ya no tiene diecisiete a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 la mayor satisfacci\u00f3n del guionista sea compartir esa vida creada con los dem\u00e1s. Y saber que esa vida ficticia se vuelve entonces tan real como necesaria para quienes la disfrutan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pel\u00edculas del ciclo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ninotchka <\/em>(Ernst Lubiscth, 1939. Gui\u00f3n de Billy Wilder, Charles Brackett y Walter Reisch)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Luna nueva <\/em>(Howard Hawks, 1940. Gui\u00f3n de Charles Lederer, Ben Hecht y Morrie Ryskind , no creditado, a partir de <em>The Front Page<\/em> de Hecht y Charles Mac Arthur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Alemania, a\u00f1o cero <\/em>(Roberto Rossellini, 1948. Gui\u00f3n de Rossellini (a partir de una idea de Basilio Franchino) y Carlos Lizzani, con la colaboraci\u00f3n de Max Colpet.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Fin de primavera <\/em>(Yasujiro Ozu, 1949. Gui\u00f3n de Kogo Noda)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Umberto D <\/em>(Vittorio de Sica, 1952. Gui\u00f3n de Cesare Zavattini)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La vida de O\u2019Haru <\/em>(Kenji Mizoguchi, 1952. Gui\u00f3n de Yokhishata Yoda a partir de una novela de Saikaku Ihara)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Madame de\u2026 <\/em>(Max Ophuls, 1953. Gui\u00f3n de Max Ophuls, Marcel Achard y Annette Wademant a partir de la novela de Louise de Vilmorin)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Los siete samur\u00e1is <\/em>(Akira Kurosawa, 1954. Gui\u00f3n de Shinobu Hashimoto, Hideo Oguni y Kurosawa)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Un condenado a muerte se ha escapado <\/em>(Robert Bresson, 1956. Gui\u00f3n de Robert Bresson a partir del relato del comandante Andr\u00e9 Devigny)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>T\u00fa y yo <\/em>(Leo Mc Carey, 1957. Gui\u00f3n Leo Mc Carey y De\u00f1mer Daves)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La notte <\/em>(Michelangelo Antonioni, 1961. Gui\u00f3n Tonino Guerra, Ennio Flaianno y Antonioni)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Lawrence de Arabia <\/em>(David Lean, 1962. Gui\u00f3n de Robert Bolt)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El desprecio <\/em>(Jean-Luc Godard, 1963. Gui\u00f3n de Jean-Luc Godard a partir de la novela de Alberto Moravia)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Bonnie and Clyde <\/em>(Arthur Penn, 1967. Gui\u00f3n de Robert Benton y David Newman)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Memorias del subdesarrollo <\/em>(Tom\u00e1s Guti\u00e9rrez Alea, 1968. Gui\u00f3n de Guti\u00e9erez Alea y Edmundo Desnoes, a partir de su novela)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El enigma de Kaspar Hauser <\/em>(Werner Herzog, 1974. Gui\u00f3n de Werner Herzog)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El espejo <\/em>(Andrei Tarkovski, 1975. Gui\u00f3n de Alexander Micharine y Tarkovski)<em> Barry Lyndon <\/em>(Stanley Kubrick, 1975. Gui\u00f3n de Stanely Kubrick a partir de la novela de William Thackeray)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El amigo americano <\/em>(Wim Wenders, 1977. Gui\u00f3n de Wim Wenders a partir de la novela de Patricia Highsmith)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Opening Night <\/em>(John Cassavetes, 1978. Gui\u00f3n de John Cassavetes)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Toro salvaje <\/em>(Martin Scorsese, 1980. Gui\u00f3n de Paul Schrader, Mardik Martin, inspirado en el libro de Jake La Motta escrito en colaboraci\u00f3n con Peter Savage y Joseph Carter).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El Sur <\/em>(V\u00edctor Erice, 1983. Gui\u00f3n de V\u00edctor Erice a partir del relato de Adela\u00efda Garc\u00eda Morales)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Sin perd\u00f3n <\/em>(Clint Eastwood, 1992. Gui\u00f3n David Webb Peoples)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Y la vida contin\u00faa <\/em>(Abbas Kiarostami, 1992. Gui\u00f3n Abbas Kiarostami<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aprender a mirar agudiza el sentido dram\u00e1tico de quien quiere escribir guiones. Y quien acepte que no s\u00f3lo existe una manera de escribir para el cine, a pesar de la imperante estructura en tres actos propuesta en escuelas y talleres, descubre la posibilidad de ser quiz\u00e1 un poco m\u00e1s libre y sin duda m\u00e1s curioso. El libro del que presento aqu\u00ed la introducci\u00f3n fue acompa\u00f1ado por un ciclo de 24 proyecciones en el museo de arte moderno de Bogot\u00e1. La publicaci\u00f3n del libro fue posible gracias al apoyo de Gabriel Alba, entonces profesor de la universidad javeriana, la programaci\u00f3n mediante el apoyo de Enrique Pulecio, entonces coordinador de las actividades del MAM.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5729,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[19,20],"class_list":["post-5856","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otros-aspectos","tag-formas-de-escritura","tag-guion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5856"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5856\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5729"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}