{"id":5772,"date":"2015-09-28T14:16:08","date_gmt":"2015-09-28T14:16:08","guid":{"rendered":"http:\/\/florealpeleato.com\/?p=5772"},"modified":"2015-09-28T14:16:08","modified_gmt":"2015-09-28T14:16:08","slug":"nuevos-tiempos-para-revivir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/nuevos-tiempos-para-revivir\/","title":{"rendered":"Nuevos tiempos para revivir"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante los doce a\u00f1os de trato amistoso que mantuve con Antonio Drove solamente vino una vez a almorzar a mi casa. Sal\u00eda brevemente de su reclusi\u00f3n antes de volver al nido donde lo rodeaban libros, v\u00eddeos, DVD y un sinf\u00edn de papeles acumulados, incluso en el suelo. Nunca he visto a una persona tan enmara\u00f1ada entre documentos administrativos.<\/p>\n<p>Me fui acostumbrando a conversar frente a \u00e9l en aquel sal\u00f3n de colores desle\u00eddos, entre pardos y grises, enfrente tambi\u00e9n de un lienzo oscuro atribuido, seg\u00fan dec\u00eda, a Vald\u00e9s Leal. Frente a m\u00ed pues un hombre enjuto de car\u00e1cter tornadizo, mirada fija, ademanes bruscos, voz sorda y habla sincopada. Entre \u00e9l y yo una mesa de cristal ovalada. Sobre el velador, el tel\u00e9fono desde el cual me llamar\u00eda a menudo. Y en la esquina, encima de su sill\u00f3n de cuero ra\u00eddo, una estrecha ventana daba a un patio angosto. Faltaban aire y luz en esta sexta planta pero fui superando la sensaci\u00f3n de claustrofobia. De vez en cuando una mancha de color avivaba el entorno, su camisa roja o la m\u00eda, pues ambos tend\u00edamos a utilizar camisas de ese color.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nuestras primeras conversaciones tomaron un cariz cinef\u00edlico. Pronto me sorprendi\u00f3 la exig\u00fcidad de su territorio cinematogr\u00e1fico. Le quedaba por descubrir buena parte de las pel\u00edculas realizadas a partir de los a\u00f1os sesenta, por ejemplo, no hab\u00eda visto ninguna pel\u00edcula de Tarkovski. Curiosamente, tambi\u00e9n ignoraba algunas obras de sus directores m\u00e1s admirados. \u00a0Sin duda alguna, en lo alto de la filmograf\u00eda de Fritz Lang situaba <em>El vampiro de Dusseldorf <\/em>(<em>M<\/em>, 1931) y <em>Los mil ojos del doctor Mabuse <\/em>(<em>Die tausend Augen des Dr Mabuse<\/em>, 1960), \u00a0pero no hab\u00eda visto la notable <em>El testamento del doctor Mabuse <\/em>(<em>Das testament des Dr Mabuse<\/em>, 1933). En el conjunto de pel\u00edculas de Howard Hawks valoraba por encima de todo <em>Hatari <\/em>(1962), sin embargo desconoc\u00eda <em>S\u00f3lo los \u00e1ngeles tienen alas <\/em>(<em>Only angels have wings, <\/em>1939), a mi entender una de las cumbres del cine cl\u00e1sico.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5710\" aria-describedby=\"caption-attachment-5710\" style=\"width: 299px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5710 size-full\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Sunrise-NUEVOS-TIEMPOS.jpg\" alt=\"Sunrise NUEVOS TIEMPOS\" width=\"299\" height=\"168\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5710\" class=\"wp-caption-text\">Sunrise (Murnau, 1927)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\">Sus directores de cabecera eran Fritz Lang, Jean Renoir y John Ford. Murnau le inspiraba deferencia. Tronaba en un altar distinto, menos cercano pero no menos querido. Se encontraba a gusto frente a la intensidad formal de las pel\u00edculas dirigidas por Fritz Lang. Algunas vimos juntos y ahora despu\u00e9s de tantos a\u00f1os recuerdo que para Antonio, al igual que para Lang, no exist\u00eda el espacio off. Todas las fuerzas dram\u00e1ticas deb\u00edan converger en la pantalla. Su visi\u00f3n supeditaba todo al encuadre sometido a un control riguroso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Su concepci\u00f3n del cine no era en absoluto novelesca, no la sustentaba el latido del tiempo. Por eso mismo le era dif\u00edcil disfrutar con pel\u00edculas de tempo moroso. Ya Antonioni le sacaba de quicio aunque no cuestionaba su talento. Alguna vez discutimos acerca del maestro de Ferrara que a m\u00ed s\u00ed me atra\u00eda. \u00bfC\u00f3mo habr\u00eda reaccionado si hubiera visto tantas pel\u00edculas recientes donde se confunde lo contemplativo con el narcisismo? Sus man\u00edas ten\u00eda y lo mismo que no hab\u00eda logrado leer entera una novela de Faulkner le aburr\u00eda Visconti. Le pon\u00edan de mal humor c\u00f3mo hab\u00eda filmado la batalla de Custozza (<em>Senso<\/em>, 1954) o las escenas de las barricadas en Palermo (<em>El gatopardo, Il gattopardo<\/em>, 1963). Si bien estoy convencido de que Visconti no se plante\u00f3 rodar al estilo de Kurosawa, Aldrich o Fuller, estaba en lo cierto en el caso de estas dos escenas de d\u00e9bil impacto dram\u00e1tico. No obstante, reconoc\u00eda a rega\u00f1adientes el valor de <em>Rocco y sus hermanos <\/em>(<em>Rocco y suoi fratelli<\/em>, 1960).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De Renoir le gustaban incluso las pel\u00edculas malas, que las hay. Hallaba en <em>La regla del juego <\/em>(<em>La r\u00e8gle du jeu<\/em>, 1939) todo lo que una pel\u00edcula puede ofrecer. Admiraba la vitalidad plasmada por Renoir. Y hasta la envidiaba.\u00a0 Durante a\u00f1os el enfoque renoiriano se situ\u00f3 casi en los ant\u00edpodas de su pr\u00e1ctica del cine pero para su \u00faltimo proyecto, <em>Inocencia y perversi\u00f3n, <\/em>estaba dispuesto a acoger formas de trabajo m\u00e1s cercanas a lo <em>amateur. <\/em>Reservaba su gusto por la experimentaci\u00f3n, casi dir\u00eda el bricolaje, para especulaciones intelectuales.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5687\" aria-describedby=\"caption-attachment-5687\" style=\"width: 265px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-5687 size-full\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/La-regle-du-jeu-NUEVOS-TIEMPOS.jpg\" alt=\"La r\u00e8gle du jeu NUEVOS TIEMPOS\" width=\"265\" height=\"190\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5687\" class=\"wp-caption-text\">La regla del juego (1939)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\">Le costaba hablar de John Ford sino para maravillarse ante su arte que escapa al an\u00e1lisis y al mismo tiempo inspira glosas infinitas. A ratos ten\u00eda algo de sargento fordiano, entre autoritario, cascarrabias y aficionado a las carcajadas. Admiraba c\u00f3mo Ford convidaba al espectador a detenerse en compa\u00f1\u00eda de los personajes para convertir tenues escenas en momentos memorables. Recu\u00e9rdese la famosa conversaci\u00f3n entre James Stewart y Richard Widmark sentados a orillas un r\u00edo en <em>Dos cabalgan juntos <\/em>(<em>Two rode together<\/em>, 1961). A lo largo de los a\u00f1os me dijo dos veces que la mejor pel\u00edcula que hab\u00eda visto era <em>Escrito bajo el sol<\/em> (<em>The Wings of eagles<\/em>, 1957), convicci\u00f3n compartida por Miguel Mar\u00edas creo, o que suele incluirla al menos entre sus pel\u00edculas favoritas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Completaba el cuarteto su querido Douglas Sirk. Destacaba entre sus pel\u00edculas \u00a0<em>Esc\u00e1ndalo en Par\u00eds <\/em>(<em>A scandal in Paris,<\/em> 1946) y <em>\u00c1ngeles sin brillo <\/em>(<em>The Tarnished angels<\/em>, 1957). Le gustaba mucho el t\u00edtulo franc\u00e9s: <em>La Ronde de l\u2019aube. <\/em>Al igual que <em>Escrito bajo el sol <\/em>aquella \u201cronda\u201d estaba ambientada en el mundo de la aviaci\u00f3n. No siempre coincid\u00edamos: para m\u00ed, demasiado <em>witt<\/em> en la primera pel\u00edcula, demasiada distancia emocional &#8211; ideal para un dandi como Georges Sanders -, demasiado peso del decorado. \u00c9l se deleitaba con el cinismo del protagonista y la teatralidad asumida. En alguna escena de la segunda cre\u00eda estar ante unos <em>tableaux vivants<\/em> pero a \u00e9l le apasionaban aquellos amores crepusculares contados <em>a mezza voce. <\/em>Por mi parte, sigo prefiriendo <em>Imitaci\u00f3n a la vida <\/em>(<em>Imitation of life, <\/em>1959) y m\u00e1s a\u00fan <em>S\u00f3lo lo sabe el cielo <\/em>(<em>All that heaven allows<\/em>, 1955). Sirk le parec\u00eda un excelente director de voces dotado de un gran sentido musical, de ah\u00ed la estructura de <em>rond\u00f3 <\/em>que propone en su libro <em>Tiempo de vivir, tiempo de revivir.<\/em> \u00a0Pero pude comprobar viendo pel\u00edculas a su lado que no <em>o\u00eda <\/em>la m\u00fasica empleada en el cine. Me fui percatando de que era ajeno a la noci\u00f3n de armon\u00eda, y no s\u00f3lo en el campo musical, m\u00e1s bien le estimulaba la arquitectura r\u00edtmica.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5715\" aria-describedby=\"caption-attachment-5715\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-5715 size-medium\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/The-Tarnished-angels-NUEVOS-TIEMPOS-300x130.jpg\" alt=\"The Tarnished angels NUEVOS TIEMPOS\" width=\"300\" height=\"130\" srcset=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/The-Tarnished-angels-NUEVOS-TIEMPOS-300x130.jpg 300w, https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/The-Tarnished-angels-NUEVOS-TIEMPOS.jpg 341w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5715\" class=\"wp-caption-text\">Angeles sin brillo<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\">Estaba convencido de que el destino hab\u00eda propiciado su encuentro con Sirk. Ya que adapt\u00f3 a Ernesto S\u00e1bato mencionar\u00e9 al escritor argentino: <em>\u201cNi el amor, ni los encuentros verdaderos, ni siquiera los profundos desencuentros, son obra de la casualidad, sino que no est\u00e1n misteriosamente reservados. \u00a1Cu\u00e1ntas veces en la vida me he sorprendido c\u00f3mo, entre las multitudes de personas que existen en el mundo, nos cruzamos con aqu\u00e9llas que, de alguna manera, pose\u00edan las tablas de nuestro destino como si hubi\u00e9ramos pertenecido a los cap\u00edtulos de un mismo libro!\u201d<\/em> (<em>Creaci\u00f3n y tragedia: La esperanza ante la crisis<\/em>, 2002) Pudo haber escrito estas palabras el hombre al que conoc\u00ed en el \u00faltimo tramo de su vida. Pueden ser muy distintos, y hasta opuestos, los testimonios de quienes trataron con \u00e9l en etapas anteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tambi\u00e9n cre\u00eda en afinidades electivas nacidas bajo el influjo de los astros. Cuando me dijo ser escorpio (naci\u00f3 el 1 de noviembre de 1942), ascendente acuario, pens\u00e9 que le har\u00eda ilusi\u00f3n leer el art\u00edculo escrito por Luc Moullet titulado \u201cLes douze fa\u00e7ons d\u2019\u00eatre cin\u00e9aste\u201d (<em>Les Cahiers du cin\u00e9ma, <\/em>n\u00ba 473, noviembre de 1993) y le entregu\u00e9 una fotocopia. En dicho texto el cr\u00edtico propon\u00eda una tipolog\u00eda de los directores. de los directores en funci\u00f3n del signo astrol\u00f3gico. Afirmaba la supremac\u00eda de los cineastas nacidos bajo el signo de acuario, v\u00e9anse: Eisenstein, Griffith, Dreyer, Lubistch, Vidor, Ford, Flaherty, Truffaut, Manckiewicz y Fellini.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No s\u00e9 cu\u00e1ntas veces el \u201cconflicto epilogal\u201d que cierra algunas pel\u00edculas de Sirk fue el punto de partida para reflexiones en torno a la tragedia, al melo-drama, a la necesidad de armar una s\u00f3lida trama dentro de la cual los personajes van encontrando su lugar. Yo tem\u00eda que tan f\u00e9rrea estructura los asfixiara. \u201cAgon\u00eda\u201d no significaba postrer aliento, gustaba de repetir, sino \u201clucha\u201d. Olvidaba que tambi\u00e9n expresa la \u201cangustia\u201d antes de la muerte para poner de relieve la necesidad del combate sin el cual un personaje carece de savia. Su mirada algo marcial &#8211; de dramaturgo entiendo &#8211; cubr\u00eda las historias con una capa de metal hasta darles aristas firmes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Antonio estaba convencido de que en toda forma de expresi\u00f3n existe una culminaci\u00f3n insuperable tras la cual cualquier esfuerzo es bald\u00edo. Aquella sensaci\u00f3n le produc\u00eda <em>Al azar Baltasar <\/em>(<em>Au Hazard Balthazar<\/em>, Robert Bresson, 1966) y m\u00e1s de una vez le o\u00ed decir que era la mejor pel\u00edcula francesa desde la sobrevalorada, eso lo a\u00f1ado yo, <em>Los ni\u00f1os del Para\u00edso <\/em>(<em>Les Enfants du Paradis<\/em>, Marcel Carn\u00e9, 1945). Comparto su admiraci\u00f3n por la pel\u00edcula de Bresson sin llegar a ser tan tajante.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5725\" aria-describedby=\"caption-attachment-5725\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5725 size-medium\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Al-azar-baltasar-NUEVOS-TIEMPOS-300x168.jpg\" alt=\"Al azar baltasar NUEVOS TIEMPOS\" width=\"300\" height=\"168\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5725\" class=\"wp-caption-text\">Al azar Baltazar<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\">Me conced\u00eda que <em>Mouchette <\/em>(1967) del mismo cineasta no se quedaba a la zaga, ni tampoco las pel\u00edculas de Ophuls. Menos mal. Si exceptuamos a Renoir, en su pante\u00f3n del cine franc\u00e9s la estupenda <em>La evasi\u00f3n <\/em>(<em>Le Trou, <\/em>Jacques Becker, 1960) ocupaba el segundo lugar despu\u00e9s de <em>Baltasar. <\/em>Los dos mil planos de <em>La evasi\u00f3n <\/em>constitu\u00edan para \u00e9l una lecci\u00f3n de <em>mise en sc\u00e8ne<\/em> por medio de un puzzle acorde con la proyecci\u00f3n mental de los presos. Y eso inevitablemente le atrapaba. Por cierto, recuerdo haber visto escenas de <em>La evasi\u00f3n <\/em>en la cafeter\u00eda del Cine Dor\u00e9 en la \u00e9poca en que hab\u00eda monitores que permit\u00edan ver extractos sin sonido y el ensamblaje de los planos era portentoso.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5683\" aria-describedby=\"caption-attachment-5683\" style=\"width: 270px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5683 size-full\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/La-evasion-NUEVOS-TIEMPOS.jpg\" alt=\"La evasi\u00f3n NUEVOS TIEMPOS\" width=\"270\" height=\"187\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5683\" class=\"wp-caption-text\">La evasi\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\">Poco antes de que el c\u00e1ncer lo fuera debilitando me dijo que podr\u00edamos dedicar un libro a Anthony Mann pero desconoc\u00eda el estudio de Jeannine Basinger publicado en 2004 por Filmoteca espa\u00f1ola y el festival de San Sebasti\u00e1n: Hice caso omiso de su propuesta, ya no era viable, a no ser que nos ci\u00f1\u00e9ramos exclusivamente a un pu\u00f1ado de pel\u00edculas que nos gustaran. Y de todas formas \u00bfqu\u00e9 editorial habr\u00eda acogido esta iniciativa? Adem\u00e1s, siempre me ha disgustado cierto fetichismo cinef\u00edlico que lleva a la adulaci\u00f3n. Para escribir lo que ya se sabe, mejor abstenerse. Ante todo asociaba el nombre de Mann a sus westerns y, c\u00f3mo no, a sus cinco colaboraciones dentro de este g\u00e9nero con James Stewart. La filmograf\u00eda del desmadejado actor le parec\u00eda la m\u00e1s sobresaliente de la historia del cine.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Record\u00e9 sin dec\u00edrselo algo que call\u00e9 hasta hoy a saber que, diez a\u00f1os atr\u00e1s, \u00a0despu\u00e9s de ver mi primer cortometraje me hab\u00eda dicho, algo apresurado porque deb\u00eda regresar a casa donde lo esperaba una llamada de su abogado:<em> \u201cTus personajes podr\u00edan hablar en chino me dar\u00eda lo mismo, pero tienes un sentido del encuadre digno de Anthony Mann.\u201d <\/em>Poco nos conoc\u00edamos entonces e ignoraba lo mucho qu\u00e9 me hab\u00edan gustado las pel\u00edculas de Anthony Mann durante mi infancia y adolescencia. Quiz\u00e1 <em>El hombre de Laramie <\/em>(<em>The Man from Laramie<\/em>, 1955) fue la m\u00e1s comentada entre nosotros porque nos parec\u00eda mod\u00e9lico su empleo del formato scope y su arraigo tr\u00e1gico de una densidad y sencillez dif\u00edciles de alcanzar en una pel\u00edcula de g\u00e9nero sometida a c\u00e1nones narrativos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5712\" aria-describedby=\"caption-attachment-5712\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5712 size-medium\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/The-Man-from-Laramie-NUEVOS-TIEMPOS-300x168.jpg\" alt=\"The Man from Laramie NUEVOS TIEMPOS\" width=\"300\" height=\"168\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5712\" class=\"wp-caption-text\">El hombre de Laramie<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\">Su seco halago relativo a Anthony Mann me hizo pensar que podr\u00edamos llegar a congeniar. Ni \u00e9l no yo \u00e9ramos cortesanos. Y, de hecho, siempre le dije con franqueza qu\u00e9 me parec\u00edan sus proyectos. Lo mismo hizo \u00e9l conmigo. Percib\u00eda en m\u00ed m\u00e1s capacidad para crear atm\u00f3sferas y personajes que estructuras firmes. No se piense que lo idealizo. Hasta <em>La verdad sobre el caso Savolta <\/em>(1979) sus cuatro primeras pel\u00edculas adolecen de un acercamiento convencional tanto a la escritura como a la direcci\u00f3n. Y no se recuerdan por sus logros actorales.\u00a0 Son pel\u00edculas comerciales caracter\u00edsticas de una \u00e9poca y entorno donde se valoraba m\u00e1s el oficio que el talento. \u00bfAcaso ha cambiado? Los ropajes, s\u00ed. Poco m\u00e1s. Su pasi\u00f3n por el cine le hizo aceptar encargos y fijarse metas menos ambiciosas que los sue\u00f1os que albergaba. Recuerdo muy bien la primera vez que vi <em>El caso Savolta. <\/em>Fue un pase en Televisi\u00f3n espa\u00f1ola. Aparte de que me gust\u00f3 mucho, mi sensaci\u00f3n constante y muy extra\u00f1a fue que no se trataba de una pel\u00edcula espa\u00f1ola. Ni el tono, ni el enfoque dram\u00e1tico, remit\u00edan a pel\u00edculas conocidas. Sus se\u00f1as de identidad eran otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nunca lleg\u00f3 a convencerme del todo aquel gui\u00f3n de trama polic\u00edaca ambientado en Espa\u00f1a en 1976\/1977 que le hab\u00eda propuesto a Victoria Abril y a Alfredo Landa. Cuando lo le\u00ed me dio la sensaci\u00f3n de llegar tarde, de haber encajado mejor en la producci\u00f3n de los a\u00f1os ochenta. Le hab\u00eda aterrado la reacci\u00f3n del actor navarro dispuesto a protagonizar esa tragedia grotesca con tintes er\u00f3ticos. Me dijo Antonio: <em>\u201cNo entendi\u00f3 el personaje en absoluto y no s\u00e9 c\u00f3mo decirle, si se hace la pel\u00edcula, que no voy a contar con \u00e9l.\u201d<\/em> Le preocupaba que los actores pudieran no comprender sus intenciones pero al ver sus pel\u00edculas me pregunto si era capaz de transmitirlas de manera estimulante. Focalizaba su atenci\u00f3n en la dramaturgia, desde mi punto de vista en detrimento de las emociones. Con respecto a los actores sol\u00eda decir que el mejor entre cuantos hab\u00edan colaborado con \u00e9l era Charles Denner &#8211; Le Prince en <em>El caso Savolta &#8211;<\/em>, hombre huesudo, de facciones agudas, corro\u00eddo por una fuerza abrasiva. Dicho de otra manera, parecido al director.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5736\" aria-describedby=\"caption-attachment-5736\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5736 size-medium\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/El-caso-Savolta-NUEVOS-TIEMPOS-300x166.jpg\" alt=\"El caso Savolta NUEVOS TIEMPOS\" width=\"300\" height=\"166\" srcset=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/El-caso-Savolta-NUEVOS-TIEMPOS-300x166.jpg 300w, https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/El-caso-Savolta-NUEVOS-TIEMPOS.jpg 302w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5736\" class=\"wp-caption-text\">La verdad sobre el caso Savolta<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\">No le\u00ed sino que me cont\u00f3 un proyecto de western ambientado entre Misisipi y Luisiana cuyos personajes principales eran unos <em>gambler<\/em>s despu\u00e9s de la guerra de Secesi\u00f3n. Creo que buscaba un tono en consonancia con <em>El Dorado<\/em> (Howard Hawks, 1967), hasta donde yo s\u00e9 uno de sus westerns favoritos. Y desde luego se desprend\u00eda de esa enso\u00f1aci\u00f3n westerniana el deseo de salir del estrecho marco de la cinematograf\u00eda espa\u00f1ola. Tampoco le\u00ed el grueso gui\u00f3n ambientado en Espa\u00f1a durante la ocupaci\u00f3n napole\u00f3nica, pero al o\u00edrle narrar tramos de la historia en distintas sesiones deduje que el previsible elevado coste de producci\u00f3n lo condenaba a cubrirse de polvo en un caj\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Contaba con un consumado sentido del ritmo, de la descripci\u00f3n, y con un placer no disimulado del <em>one man show.<\/em> Poco a poco comprend\u00ed que su mente efectuaba una labor de montaje al tiempo que hablaba. Pasaba \u201cpor corte\u201d, por as\u00ed decirlo, de una cita pict\u00f3rica a una remembranza, o del comentario de una escena de una pel\u00edcula a la menci\u00f3n de un acontecimiento hist\u00f3rico. No siempre era f\u00e1cil discernir la continuidad del pensamiento en tan denso flujo verbal, potenciado por una relampagueante memoria. Si nos fijamos, en sus pel\u00edculas llama la atenci\u00f3n un montaje \u201cpor bloques\u201d, como sucede a menudo con los directores-pensadores cuando los directores-narradores prefieren la fluidez de un montaje sin costuras aparentes. Hablaba pues como filmaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Era llamado a soliloquiar y sin embargo sab\u00eda entablar amistades duraderas. A decir suyo s\u00f3lo pod\u00eda sincerarse con Luciano Berriat\u00faa, con Ferran Alberich &#8211; autor de <em>Antonio Drove, la raz\u00f3n del sue\u00f1o<\/em> publicado por el festival de Alcal\u00e1 de Henares &#8211; y conmigo. Tambi\u00e9n hubo amistades sostenidas durante la juventud por vivencias comunes y desde entonces delicadamente preservadas. As\u00ed era, me dec\u00eda, la amistad que lo un\u00eda a V\u00edctor Erice. Se dice en Jap\u00f3n que las palabras calladas apenas antes de ser pronunciadas son \u201cflores de silencio\u201d. Bien puedo imaginar que al amparo del pudor crecieron flores de silencio entre Antonio y V\u00edctor Erice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">S\u00ed le\u00ed su proyecto m\u00e1s querido, me refiero a <em>Inocencia y perversi\u00f3n<\/em>. Decir que era un gui\u00f3n ser\u00eda falso y dudo de que haya existido jam\u00e1s. M\u00e1s bien era un tratamiento secuenciado donde enlazaba de manera atrevida escenas de <em>slapstick, <\/em>pausas de <em>road movie, <\/em>apuntes de amor loco y toques de tragedia. Dec\u00eda que era mejor esperar a que empezara el rodaje para improvisar y adaptar el gui\u00f3n. A estas alturas de su vida caminaba hacia formas m\u00e1s singulares. A ambos <em>Fraude <\/em>(<em>F for fake, <\/em>Orson Welles, 1975) nos parec\u00eda un magn\u00edfico ejemplo de una pel\u00edcula audaz y pobre, y me pregunto si no habr\u00eda renunciado a su obsesi\u00f3n por el control en pos de una mayor libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Inocencia y perversi\u00f3n<\/em> habr\u00eda sido una pel\u00edcula sin parang\u00f3n en el cine espa\u00f1ol, pero me temo que no habr\u00eda recibido la distribuci\u00f3n adecuada ni la atenci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n y que habr\u00eda acabado siendo considerada una \u201crareza\u201d. La versi\u00f3n que le\u00ed conten\u00eda flechas, garabatos, esquemas, folios adicionales, dibujos en planta, y nadie m\u00e1s que \u00e9l la habr\u00eda podido utilizar. All\u00e1 por los a\u00f1os 1994\/1995, es decir cuando lo conoc\u00ed, quer\u00eda protagonizar esa historia de un profesor de matem\u00e1ticas que raptaba a una alumna. Este secuestro estaba carente de sexo. En el fondo, propon\u00eda un eco del <em>T\u00fanel<\/em> donde se plasmaba una fijaci\u00f3n er\u00f3tica pero nunca un aut\u00e9ntico deseo carnal y si lo hab\u00eda lo filtraba una racionalidad todopoderosa. Era tanto m\u00e1s llamativo cuanto que le fascinaba la pulsi\u00f3n er\u00f3tica latente en los cineastas que hab\u00edan recibido una educaci\u00f3n cristiana y en particular los cat\u00f3licos (Bu\u00f1uel, Rossellini, Hitchcock) sin descartar a los protestantes (Dreyer), ni a los que parec\u00edan oscilar entre credos\u00a0 distintos (Bresson).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando comprendi\u00f3 que nadie aceptar\u00eda que \u00e9l fuera el protagonista de <em>Inocencia y perversi\u00f3n<\/em> pens\u00f3 proponer el papel a Jeremy Irons y al final se obcec\u00f3 con Jean Reno, creo que debido a sus or\u00edgenes espa\u00f1oles y a la anhelada posibilidad de una coproducci\u00f3n hispano-francesa. Quienes recuerden los rasgos afilados de Antonio, su parecido con el actor Jean Bouise, observar\u00e1n en sus sugerencias de elenco la permanencia de un perfil esculpido, de una mirada de ave rapaz y de una fuerte contenci\u00f3n. En \u00faltima instancia, quiso capitanear la pel\u00edcula desde su productora llamada, si bien recuerdo, Luzbel. Tan luciferino nombre condensa el riesgo al que se expon\u00eda y tal vez aspiraba: combatir sin cubrirse &#8211; como se dice de un director de cine que no rueda\u00a0 planos desde distintos \u00e1ngulos -, caer para no volver a levantarse, consumirse, pero retando a la vida. Si fuera cierto le dar\u00eda la raz\u00f3n al terrible atestado de Thomas Mann: s\u00f3lo queremos que se cumpla nuestro destino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Me propuso ser su ayudante personal, no su ayudante de direcci\u00f3n ya que contaba con alguna persona de confianza. Habr\u00eda consistido en confrontar la realidad del rodaje con la pel\u00edcula so\u00f1ada. Tambi\u00e9n confiaba en mi gusto por el dibujo y la planificaci\u00f3n. Adivino que habr\u00eda sido una experiencia enriquecedora pero agobiante. Constataba con lucidez: <em>\u201cA algunos le gustar\u00eda mandarme al Infierno pero s\u00e9 que algunos me seguir\u00edan hasta el Infierno.\u201d<\/em> Lo habr\u00eda acompa\u00f1ado y nos habr\u00edamos enfrentado. No me cuesta imaginar que en pleno rodaje se transformar\u00eda en una especie de doctor Jekyll\/ mister Hyde desatado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Entre finales de 1993 y las semanas previas a su\u00a0 muerte fui testigo de c\u00f3mo le dieron la espalda algunos llamados profesionales del cine. Pese a ello se negaba a hablar mal de los dem\u00e1s. Apenas le o\u00ed criticar con palabras muy duras a tres personas. Entiendo y lamento a la vez que haya generado desconfianza en productores propensos a ver en \u00e9l a un ser un tanto fantasioso, pero me repiti\u00f3 varias veces no haber tenido nunca un d\u00eda de retraso en un plan de rodaje, ni haber gastado m\u00e1s de lo presupuestado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aunque no llegu\u00e9 a conocer al \u201cDrove feroz\u201d de los a\u00f1os setenta que dio lugar a algunas an\u00e9cdotas, exageradas supongo, m\u00e1s bien conoc\u00ed a un hombre a carta cabal, puntilloso si apuntaba el pundonor, eso s\u00ed, abismado por una mente siempre encendida al punto de agotarle. Es el \u00fanico caso que conozco de un hombre destruido por su propia inteligencia. Nunca dejaba de pensar y no pocas veces me llam\u00f3 para decirme que hab\u00eda pasado la noche en vilo sentado en el sill\u00f3n del sal\u00f3n. No s\u00e9 si lleg\u00f3 a saborear la paz que persegu\u00eda afanosamente, precisamente porque le era imposible frenar el motor que dentro de \u00e9l rug\u00eda a pleno r\u00e9gimen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya la tercera o cuarta vez que lo vi, en el festival de Angers, pude observar a un potro al que era arriesgado dar rienda suelta. Frente al p\u00fablico se puso de pie para recitar en ingl\u00e9s el mon\u00f3logo de Marco Antonio en <em>Julio C\u00e9sar <\/em>pero con tal acento castellano que mi vecina de mesa, inglesa ella, me dijo no entender palabra y trat\u00e9 de interrumpir, no sin cierta dificultad, a Antonio dispuesto ya a deleitar a la audiencia con otras citas shakesperianas por un motivo que me es ahora imposible recordar. En fin, cuando tomaba la palabra era dif\u00edcil arrebat\u00e1rsela. Sin embargo, me sorprend\u00eda su capacidad de escucha cuando meses despu\u00e9s de una conversaci\u00f3n mencionaba un detalle relativo a mi vida privada que no hab\u00eda pasado desapercibido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Habremos mantenido decenas de largas y sinuosas conversaciones telef\u00f3nicas. Las interrump\u00eda cuando recib\u00eda otra llamaba, por si fuera a cambiar su vida, y despu\u00e9s de atenderla volv\u00eda a llamarme. Me dec\u00eda que mi voz le apaciguaba y que conversar conmigo le ahorraba tomar algunos medicamentos. Cierto o no, ojal\u00e1 le haya aliviado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No todos eran momentos de duda e inquietud, ni mucho menos. Como era proclive a tener altibajos tambi\u00e9n rememoraba momentos de dicha. Dec\u00eda haber sido feliz en Canarias, en Cuba, en compa\u00f1\u00eda de sus hijos peque\u00f1os y junto a alguna mujer. (Conmigo habl\u00f3 muy poco de su infancia y juventud.) Los amigos le hab\u00edan aportado alegr\u00eda u apoyo. Tambi\u00e9n hab\u00eda sido feliz rodando y viendo pel\u00edculas. Ni un ni\u00f1o con zapatos nuevos se habr\u00eda sentido tan afortunado como \u00e9l despu\u00e9s de que volvi\u00e9ramos a ver en su casa <em>T\u00fa y yo <\/em>(<em>An affair to remember, <\/em>Leo Mc Carey, 1957). Para los hombres espa\u00f1oles de su generaci\u00f3n Terry Mc Kay (Deborah Kerr) encarn\u00f3 a la mujer ideal, fuera o no su \u201ctipo\u201d de mujer.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5727\" aria-describedby=\"caption-attachment-5727\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5727 size-medium\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/An-affair-to-remember-NUEVOS-TIEMPOS-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5727\" class=\"wp-caption-text\">An affair to remember<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\">En 1995 le propuse a Rafael \u00c1lvarez, productor de mi primer cortometraje, dise\u00f1ar una serie de entrevistas con realizadores espa\u00f1oles, en la l\u00ednea de \u201cCin\u00e9astes de notre temps\u201d, serie creada en los a\u00f1os sesenta por Jeanine Bazin y Andr\u00e9 Labarthe. Cada uno de los episodios durar\u00eda una hora y me habr\u00eda encargado de dirigir algunos. Me mov\u00eda el deseo de preservar el acervo cultural, de dar la oportunidad a los cineastas de reflexionar sobre el conjunto de su filmograf\u00eda. Huelga decir que ni Televisi\u00f3n espa\u00f1ola ni otras entidades mostraron inter\u00e9s. Desde entonces murieron Antonio Drove, Jos\u00e9 Luis Borau, Francisco Regueiro, Iv\u00e1n Zulueta, Juan Antonio Bardem\u2026 Fue mi primer intento de colaboraci\u00f3n fallido, con independencia de nuestra voluntad. El segundo surgi\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s cuando le propuse protagonizar mi segundo cortometraje pero se rompi\u00f3 tres costillas al caerse en la ba\u00f1era. A primera vista un asunto balad\u00ed, en el fondo el s\u00edntoma de una profunda fragilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pasaron los a\u00f1os. No s\u00e9 por qu\u00e9 raz\u00f3n una noche de 2002 o 2003 estaba yo sentado en su desfondado sill\u00f3n de cuero cuando le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 no hab\u00eda intentado llevar a la pantalla <em>Un d\u00eda volver\u00e9 <\/em>de Juan Mars\u00e9, aunque ya exist\u00eda una versi\u00f3n dirigida a primeros de los a\u00f1os noventa para la televisi\u00f3n catalana. Podr\u00eda haber sacado mucho partido a este drama ubicado en Barcelona durante la posguerra. Para m\u00ed era patente, tal vez me influyeran <em>El caso Savolta<\/em>, su afici\u00f3n a la historia de Quico Sabat\u00e9 \u00a0y el tel\u00f3n de fondo (la miseria, la corrupci\u00f3n, el peso del destino, el anarquismo, el bandolerismo).\u00a0 De repente, como si despertara del letargo, record\u00f3 retazos de la novela y me indic\u00f3 su voluntad de desplazar el eje dram\u00e1tico destacando al personaje del ni\u00f1o para as\u00ed ubicar en un segundo plano al protagonista Jan Julivert. Y quiso que fuera su coguionista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al d\u00eda siguiente llam\u00f3 a Andr\u00e9s Vicente G\u00f3mez que le dio el n\u00famero de tel\u00e9fono de Juan Mars\u00e9. Seg\u00fan me dijo Antonio el escritor accedi\u00f3 sin dilaci\u00f3n a su demanda por tener un grato recuerdo de la primera versi\u00f3n del gui\u00f3n basado en <em>El embrujo de Shanga\u00ef <\/em>que hab\u00eda coescrito con V\u00edctor Erice. Estaba dispuesto a ceder los derechos de la novela sin cobrar mientras no hubiera una producci\u00f3n constituida y le sugiri\u00f3 hablar con Carina Pons, su representante. As\u00ed lo hizo pero, como era de prever, dicha se\u00f1ora matiz\u00f3 tan generosa disposici\u00f3n y aplaz\u00f3 el env\u00edo de una carta que dejara constancia de un compromiso firme. Era delicado ponernos a escribir una adaptaci\u00f3n sin tener la garant\u00eda de que no nos fueran a cobrar una copiosa cantidad de dinero. Pero Antonio, rejuvenecido por aquella remota posibilidad de trabajo, me invit\u00f3 a hacer un desglose de <em>Un d\u00eda volver\u00e9<\/em>,\u00a0 as\u00ed lo hice pero ah\u00ed qued\u00f3 desgraciadamente este proyecto en ciernes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fue durante el mismo per\u00edodo cuando me sugiri\u00f3 leer una novela de Jules Verne que Fernando Trueba le hab\u00eda regalado en 1979 o 1980, ya no recuerdo la fecha con exactitud. Aparece junto a la dedicatoria donde se resaltaba su habilidad para trasladar al cine el aliento \u00e9pico de aquella novela de aventuras. Dicho libro obrar\u00e1 hoy en poder de Filmoteca espa\u00f1ola a la que Antonio don\u00f3 sus libros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo que s\u00ed s\u00e9 es que durante meses este volumen escrito en franc\u00e9s &#8211; lengua que no dominaba &#8211; me desafi\u00f3 hasta que decid\u00ed leer <em>Les naufrag\u00e9s du Jonathan, <\/em>publicado por Christian Bourgois en la excelente colecci\u00f3n 10\/18. Todo hay que decirlo es una de las seis novelas p\u00f3stumas de Jules Verne reescritas por su hijo Michel. En \u00e9sta el aprendiz de escritor, enfrentado con su padre al que trat\u00f3 de emular, \u00a0agreg\u00f3 m\u00e1s de cien p\u00e1ginas con personajes, tramas, prolijos e innecesarios di\u00e1logos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5698 alignleft\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Les-naufrages-du-Jonathan-NUEVOS-TIEMPOS.jpg\" alt=\"Les naufrag\u00e9s du Jonathan NUEVOS TIEMPOS\" width=\"174\" height=\"289\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por suerte, desde 1909, fecha de publicaci\u00f3n de la novela se encontr\u00f3 el original y pude leer <em>En Magellanie. <\/em>\u00a0Fernando Trueba hab\u00eda acertado, aunque hab\u00eda le\u00eddo la versi\u00f3n espuria. Se trata de una magn\u00edfica historia cargada de desencanto. Nos traslada a Tierra de Fuego donde un personaje europeo de raigambre aristocr\u00e1tica huye de las servidumbres y vilezas. Dicen los estudiosos que Jules Verne se inspir\u00f3 en el caso del archiduque Juan de Austria que renunci\u00f3 a sus t\u00edtulos para viajar bajo el seud\u00f3nimo de Jean d\u2019Orth. Junto a los indios fueguinos el carism\u00e1tico h\u00e9roe de la novela halla un remanso de paz hasta que el naufragio del <em>Jonathan <\/em>a orillas del archipi\u00e9lago trastoca su soledad. Y as\u00ed, paulatinamente, casi mil personas procedentes de un muy variado crisol cultural crean los cimientos de una nueva sociedad. Pero pronto la utop\u00eda socavada por la codicia desemboca en la lucha encarnizada por el poder, acrecentada cuando se descubre oro. Frente al desmoronamiento de los ideales, a los despojos de un nuevo Ed\u00e9n, a la oportunidad de renacer malgastada por el hombre, el Kaw-djer, pues as\u00ed se hace llamar el protagonista, sale en busca de un nuevo refugio, m\u00e1s lejos a\u00fan de la locura de sus semejantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5738 alignright\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/En-Magellanie-NUEVOS-TIEMPOS.jpg\" alt=\"En Magellanie NUEVOS TIEMPOS\" width=\"174\" height=\"289\" \/>Al igual que en el caso de la novela de Mars\u00e9 me propuso ser su coguionista de modo que despu\u00e9s de hacer un primer desglose le plante\u00e9 a Antonio la necesidad de dar la prioridad al fresco \u00e9pico, a la antiutop\u00eda o al sentimiento tr\u00e1gico tratado en modo menor, a sabiendas de que si por milagro una productora asum\u00eda el proyecto probablemente preferir\u00eda muchas <em>production values <\/em>en lugar de la \u00e1spera cr\u00edtica social. Habr\u00eda sido y ser\u00eda un proyecto precioso. A\u00f1ad\u00ed que tan s\u00f3lo cabr\u00eda en una pel\u00edcula de tres horas, cosa que no me parec\u00eda posible dentro de la llamada industria cinematogr\u00e1fica espa\u00f1ola. Y el rodaje en Tierra de fuego, ya fuera en Chile o Argentina, necesitar\u00eda una financiaci\u00f3n internacional. Adem\u00e1s, su alejamiento duradero de los <em>sets <\/em>hac\u00eda muy dif\u00edcil su viabilidad, pero, por supuesto, no dije nada al respecto. Tal vez habr\u00eda sido posible armar la producci\u00f3n de una mini serie para televisi\u00f3n pero su reh\u00faso me hizo comprender que seguir\u00eda aferrado a un hermoso sue\u00f1o. Se agarraba como a un clavo ardiendo a la idea de proponerle a Jane Seymour el papel femenino protagonista, aduciendo que hab\u00eda sido muy satisfactoria su colaboraci\u00f3n con ella en <em>El t\u00fanel. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se hab\u00eda convertido ya en un <em>maverick<\/em> cautivo de s\u00ed mismo. Cuenta Eva Marie Saint (<em>Positif<\/em>, n\u00ba 536, octubre de 2005) que cuando consider\u00f3 ser al mismo tiempo una buena esposa, una buena madre y\u00a0 seguir dedic\u00e1ndose a su labor de actriz Cary Grant le dijo lo siguiente: <em>\u201cNo te bajes del autob\u00fas. Qu\u00e9date dentro. Si\u00e9ntate en primera fila si puede ser. Con el paso del tiempo es posible que te encuentres atr\u00e1s. Incluso quiz\u00e1 tengas que quedarte de pie. Lo esencial es permanecer a bordo.\u201d<\/em> A Antonio le habr\u00eda encantado esta an\u00e9cdota pero la descubr\u00ed un mes despu\u00e9s de su muerte. Por cierto, \u00e9l se hab\u00eda bajado del autob\u00fas y nunca m\u00e1s pudo volver a subirse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 1659 Vel\u00e1zquez remat\u00f3 <em>Las Meninas <\/em>empezado en 1656, estampando en su propio pecho la cruz roja de la Orden de Santiago. El Consejo de las Grandes \u00d3rdenes se neg\u00f3 a conced\u00e9rsela por no ser hidalgo y hubo que solicitar la dispensa pontificia de Inocencio X para otorgarle el h\u00e1bito de caballero de la Orden de Santiago. Por fin, la pintura pasaba de ser un \u201coficio vil y mec\u00e1nico\u201d &#8211; \u00a1ya que requer\u00eda el uso de las manos!- a formar parte de las \u201cartes liberales\u201d. Desde hac\u00eda a\u00f1os Vel\u00e1zquez oficialmente viv\u00eda de sus labores palaciegas, no de la pintura que ejerc\u00eda a solaz, y no a cambio de un salario, seg\u00fan las peticiones del rey Felipe IV. Esta intrincada y dolorosa situaci\u00f3n del artista impedido en el ejercicio de su quehacer obsesionaba a Antonio. Resum\u00eda el caso de Vel\u00e1zquez el camino harto dif\u00edcil del artista en busca de reconocimiento y no ser\u00e1 aventurado se\u00f1alar que hasta cierto punto se identificaba con \u00e9l, no a tan magna figura obviamente sino a los obst\u00e1culos que hab\u00edan frenado su proceso creativo. Adem\u00e1s, que hubiera logrado dignificar la pintura pintando a enanos, seres marginados y borrachos le entusiasmaba. No por casualidad su mediometraje dedicado a Vel\u00e1zquez, que consideraba uno de sus mejores trabajos, se titula <em>Vel\u00e1zquez, la nobleza de la pintura <\/em>(1974). Alguna vez me habl\u00f3, muy por encima, de uno de sus sue\u00f1os: filmar una biograf\u00eda de Vel\u00e1zquez. No s\u00e9 siquiera si hubo apuntes, ni c\u00f3mo lo habr\u00eda querido enfocar Conoc\u00eda mi pasi\u00f3n por la pintura y mi imaginaci\u00f3n se encend\u00eda con rapidez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Poco a poco los proyectos fueron achic\u00e1ndose. Seg\u00fan me dijo, Jes\u00fas Robles le hab\u00eda propuesto publicar en Ocho y Medio una selecci\u00f3n de sus textos, muchos de ellos publicados en <em>El mundo. <\/em>A mi modo de ver m\u00e1s que art\u00edculos eran ante todo cr\u00f3nicas \u00a0te\u00f1idas por la nostalgia de un tiempo fenecido. Quer\u00eda que escribiera una introducci\u00f3n pero enseguida entend\u00ed que el desorden de su despacho, semejante al de un <em>mad doctor<\/em>, \u00a0donde descansaban ordenadores moribundos har\u00eda imposible la tarea de recolectar los textos, aunque le ayudaran algunos de sus alumnos de la escuela de cine Metr\u00f3polis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un d\u00eda comprend\u00ed que el ave f\u00e9nix no volver\u00eda a levantar el vuelo. Una vez lo cruc\u00e9 en la cafeter\u00eda del Cine Dor\u00e9 al acabar la proyecci\u00f3n\u00a0 de &#8220;Cloak and Dagger&#8221; de Fritz Lang. Rebosaba de energ\u00eda, hab\u00eda recobrado su esp\u00edritu juguet\u00f3n y burl\u00f3n, ten\u00eda el rostro atezado, llevaba un mes acudiendo a la piscina de Islas Filipinas. Pens\u00e9 que tal vez una vida sana le permitir\u00eda fortalecer su maltrecha salud. Me equivocaba. Sus altibajos eran continuos y pasaba de la exaltaci\u00f3n al ensimismamiento. Y poco a poco todo fue peor. Un acontecimiento me lo confirmar\u00eda. Sucedi\u00f3 en Ja\u00e9n cuando agasajaron a Miguel Picazo en marzo de 2004. Estaba previsto que Antonio contribuyera al homenaje con unas palabras pero poco antes de comenzar su contribuci\u00f3n a la mesa redonda un esputo de sangre se lo impidi\u00f3. No presenci\u00e9 la escena, me limito a repetir parte de su relato. Seg\u00fan parece, el equipo de direcci\u00f3n de la muestra de cine lo mand\u00f3 sin demora en un taxi de regreso a Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para m\u00ed fue el punto de no retorno a partir del cual empez\u00f3 un deterioro inexorable. Se agrav\u00f3 cuando lo fui a buscar a su casa para viajar a Santander donde \u00edbamos a presentar <em>M <\/em>de Lang en no s\u00e9 qu\u00e9 Caja de Cantabria. Apareci\u00f3 en el umbral de su piso no ya flaco sino macilento. Quise llamar a una ambulancia o acompa\u00f1arle a urgencias pero se neg\u00f3, entend\u00ed que se adentraba en un callej\u00f3n sin salida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tambi\u00e9n recuerdo aqu\u00e9l d\u00eda en que lo encontr\u00e9 desplomado en su sill\u00f3n, sin aliento, reci\u00e9n llegado del VIPS donde hab\u00eda comprado de manera compulsiva tres bolsas llenas de DVD que iba colocando en las estanter\u00edas de acuerdo con el d\u00eda de la compra, no siguiendo un orden tem\u00e1tico, alfab\u00e9tico o cronol\u00f3gico. Me parec\u00eda un desprop\u00f3sito pero insist\u00eda en mantenerlos as\u00ed. Semanas despu\u00e9s, cuando le devolv\u00ed el DVD de <em>\u00c9rase una vez en Am\u00e9rica <\/em>(<em>Once upon a time in America<\/em>, Sergio Leone, 1984) fue imposible encontrar su lugar, lo que le produjo un brote de ansiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Era yo consciente de que algo resquebrajaba su vida. Me atrevo a afirmar que m\u00e1s a\u00fan que la imposibilidad de volver a rodar el alejamiento de sus hijos fue la causa m\u00e1s honda que lo precipit\u00f3 voluntaria e involuntariamente hacia la enfermedad. Pudo haber dejado de fumar mucho y no lo hizo, pudo haberse cuidado un poco y no lo hizo. Encadenaba d\u00edas y noches sin comer ni dormir, hasta caer rendido. La anorexia de su hija Nora lo abrum\u00f3, no menos que el desd\u00e9n de su hijo David, o as\u00ed lo percibi\u00f3 \u00e9l. No los conozco y no puedo emitir una opini\u00f3n sobre ellos. Tan s\u00f3lo puedo referirme al desgarro de un padre acongojado por la p\u00e9rdida de sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sesenta y cuatro hexagramas ofrece el I Ching (o Yi Jing). A lo largo de los cuatro o cinco \u00faltimos a\u00f1os de su vida Antonio busc\u00f3 en sus m\u00faltiples combinaciones una respuesta frente a las r\u00e9moras que el destino se empe\u00f1aba en ponerle delante. \u00a0Su afici\u00f3n al I Ching no era reciente, ya en <em>Tiempo de vivir, tiempo de revivir<\/em>, publicado en 1994, dedicaba a ello los cap\u00edtulos 11 a 14 de la primera parte del libro y relataba c\u00f3mo lo hab\u00eda descubierto a fines de los a\u00f1os setenta en compa\u00f1\u00eda de Jos\u00e9 Ignacio Fern\u00e1ndez Bourg\u00f3n. Lo in\u00e9dito era su interrogaci\u00f3n febril. No s\u00e9 si fue creyente, pero a sus ojos la geometr\u00eda era fruto de una fuerza superior. Asimismo, las leyes matem\u00e1ticas conten\u00edan las claves del conocimiento supremo. Apenas sal\u00eda ya de su habitaci\u00f3n donde lo vi tratar de descifrar el significado de las frases enigm\u00e1ticas propuestas por el I Ching. Incluso me dijo renunciar a tomar ciertas decisiones si la respuesta del Libro de las Mutaciones le parec\u00eda adversa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luego empeor\u00f3 su estado de salud. Una sensaci\u00f3n de premura lo llev\u00f3 a reiterarme: <em>\u201dDeber\u00edamos grabar nuestras conversaciones.\u201d <\/em>Por mi parte, dudada mucho de que pudieran tener inter\u00e9s para los dem\u00e1s y cuando fui tomando conciencia del avance de la enfermedad me pareci\u00f3 que hacerlo habr\u00eda sido obsceno. Es durante el mismo per\u00edodo cuando dese\u00f3 escribir el libro sobre Anthony Mann. Su voz ronca se opac\u00f3, su silueta se encorv\u00f3, sus ademanes acabaron siendo muy parcos y el silencio se apoder\u00f3 de \u00e9l. El insomne cin\u00e9filo viv\u00eda confinado entre sue\u00f1os y recuerdos. Fiel a los personajes de su admirado John Ford, aquel hombre incapaz de cruzar la calle para comprar una barra de pan era apto para librar descomunales batallas perdidas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5681\" aria-describedby=\"caption-attachment-5681\" style=\"width: 256px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5681 size-full\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/John-Ford-NUEVOS-TIEMPOS.jpg\" alt=\"John Ford NUEVOS TIEMPOS\" width=\"256\" height=\"197\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5681\" class=\"wp-caption-text\">John Ford<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\">No fue hasta dos a\u00f1os antes de su muerte cuando descubr\u00ed para mi asombro en su piso claustrof\u00f3bico una envidiable terraza. Y ocurri\u00f3 el d\u00eda en que conoc\u00ed a Ingeborg Aceval, la viuda de Gilberto Azevedo que hab\u00eda sido el director de fotograf\u00eda de <em>El caso Savolta. <\/em>Poco despu\u00e9s Antonio se instal\u00f3 en Par\u00eds junto a Inge que lo cuid\u00f3 hasta el final<em>.<\/em> All\u00ed, en el entresuelo de la calle Voltaire, es donde lo vi por \u00faltima vez. Era presa de crisis de angustia. La tristeza no dej\u00f3 de embargarme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Unos d\u00edas antes de su muerte dej\u00f3 en mi contestador su \u00faltimo mensaje: me agradec\u00eda haberle sugerido descubrir pel\u00edculas de directores contempor\u00e1neos, especialmente orientales. Acababa de ver <em>Zatoichi <\/em>(Takeshi Kitano, 2003) y le hab\u00eda encantado. Seg\u00fan me escribi\u00f3 Inge, en su lecho de muerte le hab\u00eda dicho: \u201cLlama a Ferran (Alberich), a V\u00edctor (Erice) y a Floreal\u201d. Me llam\u00f3, estaba regresando en tren a Madrid desde el festival de San Sebasti\u00e1n. No logr\u00f3 localizarme en el m\u00f3vil y tan atribulada se sent\u00eda Inge que se le olvid\u00f3 dejarme un mensaje. Me enter\u00e9 demasiado tarde para asistir a la \u201clev\u00e9e du corps\u201d en el H\u00f4tel Dieu y al entierro en el cementerio del P\u00e8re Lachaise.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5735\" aria-describedby=\"caption-attachment-5735\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5735 size-medium\" src=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Drove-NUEVOS-TIEMPOS-300x229.jpg\" alt=\"Drove NUEVOS TIEMPOS\" width=\"300\" height=\"229\" srcset=\"https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Drove-NUEVOS-TIEMPOS-300x229.jpg 300w, https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Drove-NUEVOS-TIEMPOS-1024x782.jpg 1024w, https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Drove-NUEVOS-TIEMPOS-768x587.jpg 768w, https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Drove-NUEVOS-TIEMPOS-1536x1173.jpg 1536w, https:\/\/florealpeleato.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Drove-NUEVOS-TIEMPOS.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5735\" class=\"wp-caption-text\">Antonio Drove<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\">Este a\u00f1o se cumplen los cuatrocientos a\u00f1os de la publicaci\u00f3n de la segunda parte del <em>Quijote. <\/em>En 2005, cuando se conmemor\u00f3 el cuarto centenario de la publicaci\u00f3n de la primera parte Filmoteca espa\u00f1ola organiz\u00f3 en abril una mesa redonda en la que particip\u00f3 Jos\u00e9 Saramago. Desde su punto de vista era est\u00fapido repetir una y otra vez que Alonso Quijano hab\u00eda vivido loco y muerto cuerdo. M\u00e1s bien afligido por la mediocridad de los hombres hab\u00eda fingido extraviar la raz\u00f3n para seguir viviendo entre ellos y concederse as\u00ed el lujo de vivir \u201clocuras\u201d. Esa interpretaci\u00f3n me parece mucho m\u00e1s rotunda, veros\u00edmil y esclarecedora que la sempiterna lectura a que nos tienen acostumbrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Escribe Cervantes: <em>\u201cLa libertad, Sancho, es uno de los m\u00e1s preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad as\u00ed como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.\u201d <\/em>(Libro II, LVIII). Lo habr\u00e1n comprendido, la fe en el cine mantuvo vivo a la par que mat\u00f3 a Antonio Drove. Intent\u00f3 ser libre. \u00bfLo fue? Quien vive de verdad es aquel que revive, para ello antes debe morir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hoy, al desgranar estos recuerdos lejanos ya, me viene a la mente la reflexi\u00f3n de Marina Tsviet\u00e1ieva seg\u00fan la cual se repite en nuestras vidas lo que llamamos destino. En el n\u00ba 86 de la madrile\u00f1a calle Blasco de Garay se fragu\u00f3 el sino de un Quijote consumido por una embriaguez mental. Vivi\u00f3 Antonio Drove sin adarga ni bacinilla a guisa de yelmo, sin embargo cuando no lo cercaban gigantes de Hollywood lo asaltaban en sue\u00f1os personajes que clamaban su derecho a vivir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En septiembre de 2005 muri\u00f3 Antonio Drove. Diez a\u00f1os despu\u00e9s recuerdo algunos de nuestros encuentros.<br \/>\nNo fui alumno suyo, disc\u00edpulo o colaborador, ni aparezco, que yo sepa, en ninguna fotograf\u00eda junto a \u00e9l. Conoc\u00ed a Antonio Drove en noviembre de 1993 mientras preparaba la retrospectiva dedicada al cine espa\u00f1ol que me acababa de encargar el festival Premiers Plans. A pesar de que Claude \u00c9ric Poiroux, director del certamen, dudara en incluir La verdad sobre el caso Savolta en el ciclo, porque no era una pel\u00edcula muy conocida, insist\u00ed y adem\u00e1s dese\u00e9 invitar a su autor. Fui entonces por primera vez al piso de Antonio al que regresar\u00eda decenas de veces hasta el a\u00f1o que precedi\u00f3 su muerte. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5735,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[51],"tags":[65,66,67,68,69,70],"class_list":["post-5772","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine-hispanico","tag-antonio-drove","tag-douglas-sirk","tag-fritz-lang","tag-jean-renoir","tag-john-ford","tag-la-verdad-sobre-el-caso-savolta"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5772","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5772"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5772\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5735"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5772"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/florealpeleato.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}